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Sinovitis
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Cada articulación está encerrada en una cápsula recubierta con tejido de membrana conocido como sinovio, también denominado membrana sinovial. Visto al microscopio, el sinovio revela pliegues que están llenos de nervios, sangre y vasos linfáticos. El sinovio secreta un líquido lubricante llamado líquido sinovial, y puede adaptarse a diferentes movimientos de una articulación al expandirse y contraerse. La sinovitis es una enfermedad que aparece cuando el revestimiento de la articulación (cubierta sinovial) se irrita e inflama. El resultado es aumento de la temperatura, hipersensibilidad e hinchazón en la articulación y alrededor de la misma, que se originan por aumento de la producción de líquido e hinchazón del revestimiento.
La sinovitis tiene muchas causas, entre ellas infección, traumatismo directo de la articulación, reacción alérgica, gota, síndromes por uso excesivo, y enfermedades inflamatorias, como artritis reumatoide. La sinovitis puede ser un episodio agudo, limitado a una articulación, o un síntoma crónico de un proceso morboso general, como artritis reumatoide. La sinovitis es un dato frecuente en el examen artroscópico de la articulación temporomandibular, que se encuentra donde el maxilar inferior se une al cráneo. En los trastornos temporomandibulares por lo general hay un dato de sinovitis.
La producción excesiva de ácido úrico, como se observa en la gota, impone mayor riesgo de sinovitis. Las personas en riesgo de producción excesiva de ácido úrico comprenden aquellas con un antecedente de leucemia, linfoma, psoriasis, y las que están recibiendo quimioterapia para cáncer. El consumo de alcohol, la insuficiencia renal crónica, y la hipertensión, pueden conducir a decremento de la excreción de ácido úrico que, a su vez, puede conducir a incremento del riesgo de gota y sinovitis relacionada.
Riesgo
los individuos expuestos a movimientos prolongados repetitivos de la mano, la muñeca, el codo y el hombro, como los que efectúan trabajo en cadena de montaje, o mecanografía, tienen riesgo de sinovitis. Esta enfermedad también puede afectar a cualquier articulación de los miembros inferiores, lo que coloca en riesgo a individuos que efectúan movimientos repetitivos de la cadera, la rodilla, el pie y el tobillo (durante actividades como correr, hacer ascensiones, y saltar).
La sinovitis no es específica para género.
Incidencia y prevalencia
la sinovitis que causa rigidez articular se encuentra en 98% de los individuos con artritis reumatoide (Goodman).
Interrogatorio
los síntomas de sinovitis a menudo están relacionados con actividad; el individuo describe periodos prolongados de movimientos repetitivos, o un antecedente de fuerzas físicas suficientes para dañar la o las articulaciones afectadas. Si los síntomas no se relacionan con actividad, es necesario preguntar a los individuos acerca de padecimientos subyacentes conocidos, puesto que suele haber un antecedente médico de infección, reacción alérgica o enfermedad inflamatoria. Puede haber afección de una articulación o de varias articulaciones. Los individuos se quejarán de dolor articular, hinchazón, aumento de la temperatura, y rigidez, y tal vez experimenten alivio de los síntomas con el uso de terapia con calor o frío.
Examen físico
se observa el rango de movimiento pasivo y activo a fin de verificar si hay dolor, o crepitación, o ambos. Se prueba la resistencia contra el movimiento normal de la articulación, y se registra para determinar si la articulación es débil y dolorosa. Los movimientos de juego de la articulación se evalúan en lo que se refiere a movilidad e irritabilidad. El movimiento puede ser limitado y doloroso. Empero, si la sinovitis depende de una lesión articular más traumática, el movimiento puede ser excesivo debido a la articulación distendida. Las articulaciones tendrán aspecto hinchado, rojo, y estarán calientes y blandas a la palpación.
Pruebas
las pruebas de laboratorio comprenden panel reumatoide, biometría hemática completa, examen general de orina, análisis clínico del líquido articular (después de aspiración de la articulación) con coloración de Gram, y sedimentación eritrocítica. Quizá estén indicadas radiografías sistemáticas para evaluar la superficie de la articulación al buscar erosión de la superficie articular. Las gammagrafías de medicina nuclear también pueden ser valiosas.
La sinovitis se trata más a menudo con antiinflamatorios, terapia con frío o calor, inyecciones de corticosteroides, y reposo de actividad agravante. Tal vez se necesite medicamento para controlar el dolor, así como colocación de férula durante una parte del día o por la noche para inmovilizar la articulación y darle apoyo durante un periodo. Una vez que se estabilizan los síntomas, se inician ejercicios generales de la articulación para restituir la fuerza de los músculos circunvecinos, lo que ayuda a disminuir procesos degenerativos de la articulación.
En la sinovitis destructiva, como se encuentra en padecimientos como la artritis reumatoide, quizá se requiera extirpación quirúrgica del sinovio (sinovectomía). La destrucción del sinovio también puede lograrse con terapia/intervención quirúrgica con láser e inyecciones de sustancias químicas selectivamente destructivas (ablación).
Los episodios agudos y aislados por lo general muestran buena respuesta al tratamiento conservador. En estados crónicos, la evolución de la enfermedad subyacente predecirá el resultado. La sinovitis puede recurrir si el sinovio vuelve a crecer después de extirpación quirúrgica o destrucción con sustancias químicas o con láser (ablación) del sinovio inflamado (sinovectomía). El proceso morboso subyacente puede empezar de nuevo el proceso inflamatorio y la hinchazón del sinovio.
Cualquier enfermedad inflamatoria crónica, como alergias, diabetes, infección, síndromes por uso excesivo y tendinitis o bursitis, pueden complicar a la sinovitis. Cuando la sinovitis es crónica, el revestimiento puede crecer sobre la superficie articular de una articulación (pannus) y hacerse destructivo para el cartílago.
El trabajo limitado (carga) de una articulación afectada sería una restricción apropiada. Se necesitarían periodos de reposo y tiempo para rehabilitación. El uso de medicina para controlar el dolor y la inflamación exigirá revisión de las políticas respecto a drogas. Es útil alterar los requerimientos laborales a fin de reducir actividades repetitivas.
Si un individuo no se recupera en el transcurso del periodo de expectativa de duración máxima de la incapacidad, el lector quizá desee recurrir a las preguntas que siguen, que pueden ayudarlo a entender mejor los aspectos específicos del caso médico de un individuo.
Respecto al diagnóstico
  • ¿El individuo se presentó con dolor, hinchazón y enrojecimiento de una o más articulaciones?
  • ¿Se efectuaron radiografías y pruebas sanguíneas para confirmar el diagnóstico?
  • ¿Se ha identificado la causa de la sinovitis?
  • ¿Hay más de una articulación afectada?
  • ¿El individuo se beneficiaría a partir de la evaluación por parte de un especialista (reumatólogo, especialista en medicina del deporte)?
Respecto al tratamiento
  • ¿Se abordó la causa subyacente?
  • ¿Ha transcurrido suficiente tiempo para permitir que las medidas conservadoras resuelvan los síntomas?
  • Si los síntomas persisten a pesar de terapia conservadora, ¿ahora está justificada intervención más enérgica con tratamiento con láser o quirúrgico?
Respecto al pronóstico
  • ¿Se ha identificado el padecimiento subyacente? ¿Está mostrando buena respuesta al tratamiento?
  • ¿El individuo ha participado en un programa de rehabilitación integral?
  • ¿Hay alguna enfermedad existente (enfermedad inflamatoria crónica, alergias, diabetes, infección, síndromes por uso excesivo y tendinitis o bursitis) que podría tener repercusiones sobre la recuperación y el pronóstico?
  • ¿Las adaptaciones permitirían que el individuo regrese a sus tareas presentes?
  • ¿El sujeto se beneficiaría a partir de la transferencia temporal a un puesto diferente?
Factores que influyen sobre la duración de la incapacidad
Los periodos de incapacidad dependen del diagnóstico subyacente, de la afección de la articulación, el lado dominante, los requerimientos laborales, y la tolerancia a la rehabilitación.
Diagnóstico diferencial
  • Dolor referido
  • Fractura por estrés
  • Infección
  • Tendinitis
  • Traumatismo de articulación
Especialistas
  • Cirujano ortopédico
  • Fisiatra
  • Fisioterapeuta
  • Internista de medicina del deporte
  • Reumatólogo
  • Terapeuta ocupacional
Padecimientos comórbidos
  • Enfermedades inflamatorias crónicas