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Mareo y vahído
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Mareo es un término que se usa para explicar diferentes sensaciones, como aturdimiento y giro (vértigo) acompañado de un movimiento rítmico, rápido e involuntario de los ojos (nistagmo), vahído, y una sensación de desmayo (síncope) inminente. Sin otros síntomas, este padecimiento por lo general no es grave.
Hay muchas causas de mareo y vértigo. La disminución de la sangre y el oxígeno circulantes hacia el cerebro puede causar mareo y desmayo. El cambio repentino de la posición desde estar sentado o acostado (hipotensión postural) también puede causar mareo. La frecuencia cardiaca o el ritmo cardiaco irregular (arritmia) puede dar por resultado una reducción súbita de la cantidad de sangre que se bombea hacia el cerebro, y puede causar mareo. La deficiencia temporal de sangre en el cerebro como consecuencia de estrechamiento de arterias en el cerebro (ataque isquémico transitorio cerebral) puede dar por resultado mareo. El mareo puede sobrevenir por medicamentos (incluso vasodilatadores, descongestionantes, y depresores del sistema nervioso central para tratar depresión o presión arterial alta [antihipertensivos], antihistamínicos o diuréticos); en presencia de anemia debida a pérdida de sangre, y pérdida de volumen o líquido por sudación u otras razones. Cuando el mareo con aturdimiento lleva a síncope o a pérdida real del conocimiento, debe verificarse si hay problemas con la circulación de sangre (corazón, vasos sanguíneos, y problemas que afectan su función). El mareo también puede ocurrir con diabetes mellitus y enfermedad de Parkinson.
Los trastornos que afectan a los órganos del equilibrio en el oído originados por infección o inflamación en el oído interno (laberintitis), desequilibrio de líquido en el oído interno (enfermedad de Ménière), infección viral del nervio vestibular (neuronitis vestibular), y escape de líquido desde el oído interno hacia el oído medio, puede hacer que los individuos se sientan mareados o inestables; también es posible que aparezcan zumbidos de oídos (tinnitus). La visión doble (diplopía) es un síntoma más grave que puede indicar una enfermedad que afecta el tallo encefálico, un aviso de una apoplejía seria, u otros procesos morbosos. El habla cercenada (disartria) que acompaña al mareo y el vértigo orienta hacia un proceso que afecta el cerebro en sí.
Otras causas de mareo son ansiedad, estrés, fatiga, fiebre, tos extenuante, esfuerzo al defecar u orinar, gastroenteritis viral, resfriado común, presión en el cuello (collar apretado), giro rápido en círculos (como durante paseos en carnavales), presión arterial baja (hipotensión), dolor intenso, lesión, miedo, permanecer de pie rígidamente en posición de firmes, intoxicación por alcohol, ciertos fármacos, hiperventilación, glucosa baja en la sangre (hipoglucemia), tímpano perforado (membrana timpánica), enfermedades del oído (esto es, mastoiditis, otitis media, colesteatoma, neuronitis vestibular), y crisis convulsivas de origen histérico.
Riesgo
la susceptibilidad a mareo y vértigo aumenta con la edad. La proporción entre mujeres y varones es de 1.5:1 (Hamid).
Interrogatorio
se interroga al individuo en detalle respecto a cuándo ocurre el mareo, la naturaleza del mareo, la duración de los episodios, otros síntomas concurrentes, y un antecedente de cualquier otro proceso morboso. El individuo quizá se queje de aturdimiento, sensación de giro (vértigo), desmayo (síncope), inestabilidad, y la sensación de que ruidos circundantes están disminuyendo poco a poco. A veces el mareo puede ir seguido por otros síntomas, como náusea, vómito, visión borrosa, sudación, molestia generalizada, y desorientación.
Examen físico
en el examen, el médico quizá detecte problemas con la visión, sensibilidad a ruido o luz brillante (fotofobia), la capacidad para pensar (cognoscitivos), o la memoria. El individuo quizá esté desorientado y sude profusamente. La presión arterial puede estar baja (hipotensión).
Pruebas
la causa subyacente del desmayo se puede determinar mediante pruebas de posición al usar lentes de Frenzel. Sacudir vigorosamente la cabeza en el plano horizontal durante alrededor de 10 segundos puede revelar la razón del mareo. Otras pruebas que pueden usarse para excluir un trastorno del equilibrio son una prueba del sistema vestibular (prueba calórica), una verificación para buscar movimientos anormales de los ojos (electronistagmografía [ENG]), estudios de imágenes de la cabeza y el cuello (tomografía computarizada, resonancia magnética) y posturografía (en el cual el individuo se pone de pie sobre una plataforma y se registra la oscilación del cuerpo en respuesta al movimiento de la plataforma), una audiografía para identificar pérdida neurosensitiva de la audición originada por daño de nervios, angiografía carotídea para identificar estrechamiento u otra anormalidad en la arteria carótida (principal arteria del cerebro), estudios Doppler carotídeos, electrocardiograma (ECG), radiografía de tórax, ecocardiografía, uso de un monitor Holter para evaluar la función del corazón, y pruebas psicológicas para evaluar estrés e identificar trastornos de ansiedad y pánico y sus desencadenantes.
El tratamiento para mareo se basa en su causa subyacente, y puede constar de reposo en cama, y de administración de medicamentos como antihistamínicos, anticolinérgicos de acción central, antibióticos, o medicamentos que afectan a los receptores de GABA (ácido gamma-aminobutírico).
Si el manejo médico es ineficaz, puede estar indicada intervención quirúrgica. Pueden efectuarse diversos procedimientos quirúrgicos en el oído interno para mareo si el padecimiento se debe a un trastorno del equilibrio. Estos comprenden la eliminación de las cavidades/los conductos interconectados (laberinto) que constituyen el oído interno (laberintectomía), corte de los nervios de los cuales depende el equilibrio (neurectomía vestibular selectiva), o colocación de una derivación dentro del laberinto (derivación endolinfática).
La hipotensión postural se trata al educar a los individuos para que sean cautos acerca de levantarse súbitamente de la cama, darles instrucción para que hagan ejercicio con las piernas, y se sienten en un borde del lecho (colgar las piernas) para asegurarse de que no sientan aturdimiento antes de ponerse de pie.
Los cambios en la dieta y la reducción de la ingestión de alcohol, cafeína y nicotina pueden ser útiles en el tratamiento del mareo. El ejercicio regular, moverse con lentitud y pausadamente, y la obtención de cuidado de la salud adecuado, también son importantes en el tratamiento de este problema.
La mayoría de los individuos se recupera por completo. Si el mareo se debe a una enfermedad subyacente, el pronóstico dependerá de esa enfermedad, su gravedad, y de qué tan bien se puede tratar. Los ataques de mareo por lo general se controlan en la mitad a dos terceras partes de los individuos en quienes se efectúa la derivación endolinfática. La recuperación luego de este procedimiento es ver en comparación con lo que se observa con otros procedimientos.
Los ataques de mareo se curan permanentemente en un alto porcentaje de personas después de neurectomía vestibular selectiva; la laberintectomía también da por resultado índices de curación altos para mareo.
Las complicaciones son traumatismo relacionado con caídas que se deben a desmayo. Un proceso morboso subyacente puede generar complicaciones relacionadas.
Las restricciones y adaptaciones laborales pueden depender del tipo de empleo. La operación de maquinaria, la conducción de un vehículo motorizado, y la manipulación de objetos peligrosos, plantean una preocupación respecto a seguridad.
Si un individuo no se recupera en el transcurso del periodo de expectativa de duración máxima de la incapacidad, el lector quizá desee recurrir a las preguntas que siguen, que pueden ayudarlo a entender mejor los aspectos específicos del caso médico de un individuo.
Respecto al diagnóstico
  • ¿Hay hipotensión postural? ¿Hay un efecto secundario adverso por medicamentos de prescripción? ¿Hay anemia o pérdida de líquido? ¿Hay frecuencia cardiaca irregular o ataques isquémicos transitorios? ¿Hay algún problema del corazón, diabetes, o enfermedad de Parkinson? ¿Hay algún otro trastorno de cualquier parte del oído? ¿Hay tinnitus?
  • ¿Ha habido una lesión encefálica?
  • ¿Hay visión doble o lenguaje cercenado?
  • ¿Hay ansiedad, estrés, fatiga, fiebre o tos fuerte?
  • ¿Ha habido esfuerzo al defecar u orinar, gastroenteritis viral, resfriado común, presión sobre el cuello (collar apretado), o giro rápido en círculos (como durante paseos de carnaval)? ¿Hay dolor intenso, lesión, miedo, o permanencia de pie rígidamente en posición de firmes?
  • ¿Hay signos de intoxicación por alcohol, hiperventilación, o hipoglucemia? ¿Hay crisis convulsivas de origen histérico?
  • ¿Se efectuaron una prueba calórica, electronistagmografía, tomografía computarizada, resonancia magnética, y posturografía? ¿Se efectuaron audiograma, angiografía carotídea, y estudios Doppler? ¿Se han realizado electrocardiograma, radiografía de tórax, ecocardiograma, y vigilancia Holter?
  • ¿Se han realizado pruebas psicológicas?
  • ¿Se han excluido padecimientos que generan síntomas similares?
Respecto al tratamiento
  • ¿Se han administrado medicamentos? ¿Fueron útiles? ¿Está indicada intervención quirúrgica?
  • ¿El individuo ha hecho algún cambio de la dieta necesario, como reducir la ingestión de alcohol, cafeína y nicotina?
  • ¿El sujeto hace ejercicio con regularidad? ¿Cuida bien de su salud?
Respecto al pronóstico
  • ¿Se ha efectuado rehabilitación vestibular con un profesional capacitado?
  • ¿La empresa donde trabaja el individuo puede adaptarse a cualquier restricción necesaria?
  • ¿Hay algún padecimiento que pueda afectar la capacidad para recuperarse?
  • ¿Ha habido traumatismo relacionado con caídas debidas a desmayo?
Factores que influyen sobre la duración de la incapacidad
La duración de la incapacidad depende de la respuesta del individuo al tratamiento.
Términos relacionados
  • Aturdimiento
  • Desmayo
  • Sensación de giro
  • Vértigo
Diagnóstico diferencial
  • Ataque isquémico transitorio (AIT)
  • Ataques de Stokes-Adams
  • Enfermedad de Ménière
  • Fístula de perilinfa
  • Laberintitis
  • Neuronitis vestibular
  • Síncope
  • Vértigo
Especialistas
  • Médico de medicina interna
  • Neurólogo
  • Otolaringólogo
Padecimientos comórbidos
  • Deshidratación crónica
  • Estrés
  • Hipotensión arterial