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Síndrome de Mallory-Weiss
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Síndrome de Mallory-Weiss es el término para un desgarro del revestimiento interno (mucosa) del esófago donde se conecta al estómago (unión gastroesofágica). El desgarro se produce por arcadas enérgicas, vómito, o hipo intenso, que suelen deberse a un trastorno o una causa subyacente. Casi todos los desgarros de Mallory-Weiss están localizados en el lado del estómago (gástrico) de la unión, aunque algunos afectan esófago. Menos de 20% de los individuos con síndrome de Mallory-Weiss tendrá dos o más desgarros en la unión gastroesofágica (Song).
Al principio se creyó que el padecimiento se originaba por borracheras, y el alcoholismo persiste como un factor de riesgo. Empero, muchas enfermedades subyacentes además del alcoholismo pueden iniciar vómito y dar por resultado síndrome de Mallory-Weiss (p. ej., enfermedades inflamatorias del estómago y el intestino, como gastritis, hepatitis, enfermedad renal). Otros factores de riesgo son indigestión (dispepsia), levantamiento de objetos pesados o cualquier acción que aumente la presión intraabdominal (p. ej., tos o esfuerzo durante las defecaciones), protrusión de órganos del abdomen a través de un área débil en la pared abdominal (hernia hiatal), hipo intenso, quimioterapia, toxinas, complicaciones de endoscopia, o náuseas del embarazo recurrentes durante el primer trimestre de la gestación (hiperemesis gravídica).
Riesgo
el síndrome de Mallory-Weiss ocurre con igual frecuencia en varones y mujeres (Liacouris).
Incidencia y prevalencia
el síndrome de Mallory-Weiss explica 10 a 15% de los casos de sangrado que ocurren en la parte alta del tubo digestivo; es menos frecuente en niños (Liacouris).
Interrogatorio
el individuo puede informar un antecedente de arcadas, vómito o esfuerzo repetidos. La mayoría de los individuos en quienes se diagnostica el síndrome informa sangre de color rojo brillante en el vómito (hematemesis), y hasta 10% describirá heces de color negro, alquitranadas (melena) que se origina por paso de sangre por el intestino (Liacouris). Otros individuos pueden informar sangre de color rojo brillante en las heces (hematoquezia). Quizá también se informe aturdimiento seguido por desmayo (síncope). Hasta 40% de los pacientes puede informar dolor abdominal o síntomas de pirosis (Liacouris).
Examen físico
la palpación de la parte alta del abdomen puede revelar hipersensibilidad. El individuo quizá parezca estar deshidratado.
Pruebas
pueden visualizarse el esófago y la región superior del estómago con un tubo fibróptico flexible (endoscopio) a fin de identificar la localización y el tamaño del o los desgarros. Puede efectuarse una biometría hemática completa a fin de buscar hemoglobina baja en el torrente sanguíneo (anemia); una prueba para hemoglobina en las heces (búsqueda de sangre oculta en heces) puede corroborar el sangrado esofágico. El desgarro no se puede detectar en radiografías sistemáticas.
En algunos pacientes, el sangrado por desgarros de Mallory-Weiss cesa espontáneamente y no se requiere tratamiento. Los individuos que presentan sangrado activo durante el examen del esófago con un tubo fibróptico flexible (endoscopio) por lo general se tratan con técnicas diseñadas para controlar el sangrado (técnicas hemostáticas). Las técnicas que pueden usarse para controlar el sangrado comprenden una descarga eléctrica en el sitio del sangrado (electrocoagulación endoscópica), inyección de un agente coagulante directamente en el sitio del sangrado (escleroterapia endoscópica), y exposición de la sangre a luz de alta energía (fotocoagulación con láser). El sangrado también puede controlarse al suspender el flujo de sangre en los vasos rotos al usar un agente bloqueador, como esponja de gelatina (angioterapia con embolización transcatéter). Una última posibilidad es inyectar un medicamento (vasopresina o adrenalina) directamente en el vaso sangrante (administración arterial local), lo que hace que se constriña, y que cese el flujo de sangre.
Se recomienda a los individuos que eviten el consumo de alcohol y de alimentos irritantes durante un periodo breve después del tratamiento endoscópico para síndrome de Mallory-Weiss.
El sangrado rara vez recurre en la mayoría de los 80 a 90% de los individuos cuyos desgarros sanan de manera espontánea, pero en sujetos con desgarros que muestran sangrado activo, las tres técnicas hemostáticas tienen índices de éxito que se aproximan a 100% (Song). Bloquear el vaso sangrante con una esponja con gelatina (angioterapia con embolización transcatéter) a menudo controla exitosamente el sangrado, al igual que la inyección de un medicamento directamente en el vaso que muestra sangrado (administración arterial local). Aunque una serie de estudios mostró que el síndrome de mayoría Mallory-Weiss generó una mortalidad de casi 9%, el índice probablemente ha disminuido desde entonces (Song).
Las complicaciones posibles del síndrome de Mallory-Weiss comprenden deshidratación y sangrado desde el sitio del desgarro. Si no se suspende, la pérdida de sangre puede dar por resultado hemoglobina baja en el torrente sanguíneo (anemia). Los desgarros de Mallory Weiss pueden dar por resultado sangrado copioso (hemorragia). El sangrado grave y no controlado finalmente puede causar presión arterial baja (hipotensión), disfunción de órgano que pone en peligro la vida (choque), y muerte.
Cualquier actividad que aumente la presión intraabdominal (p. ej., levantar objetos, hacer ascensiones, y actividad física extenuante) debe restringirse después de tratamiento para síndrome de Mallory-Weiss.
Si un individuo no se recupera en el transcurso del periodo de expectativa de duración máxima de la incapacidad, el lector quizá desee recurrir a las preguntas que siguen, que pueden ayudarlo a entender mejor los aspectos específicos del caso médico de un individuo.
Respecto al diagnóstico
  • ¿El individuo se presentó con una queja de un episodio de vómito grave o vómito con sangre?
  • ¿El diagnóstico se confirmó con una serie esofagogastroduodenal o con endoscopia?
  • Si el diagnóstico fue dudoso, ¿se excluyeron otras enfermedades que generan síntomas similares (esto es, úlcera péptica, gastritis o esofagitis, síndrome de Boerhaave, várices esofágicas, y cáncer de estómago)?
  • ¿El sujeto recibió consulta urgente por parte de un especialista apropiado (gastroenterólogo, cirujano general)?
Respecto al tratamiento
  • ¿El sangrado se controló con prontitud al usar electrocoagulación endoscópica, escleroterapia, o fotocoagulación con láser?
  • De no ser así, ¿se usaron otros métodos para controlar el sangrado (esto es, embolización angiográfica)?
  • ¿Hubo pérdida grave de sangre o choque hipotensivo? De ser así, ¿la pérdida de líquido se trató de manera apropiada con administración de líquido por vía intravenosa rápida, o transfusión, o ambas?
  • ¿Se dieron instrucciones al individuo de que evitara el consumo de alcohol y de otros irritantes gástricos hasta que los desgarros cicatrizaran? ¿El sujeto se apegó a las instrucciones?
  • ¿El individuo se beneficiaría a partir de la inscripción en un programa para tratar dependencia del alcohol?
Respecto al pronóstico
  • ¿El sujeto experimentó un retraso del tratamiento que podría tener repercusiones sobre la gravedad de los síntomas y el pronóstico?
  • ¿Se ha repetido el sangrado? De ser así, ¿un gastroenterólogo volvió a evaluar al individuo?
  • ¿Hay una enfermedad subyacente que puede tener repercusiones sobre la recuperación, como alcoholismo, diabetes, enfermedad del hígado, o hipertensión portal?
  • ¿Hubo alguna complicación, como disfunción de órgano consecutiva a la pérdida de sangre? De ser así, ¿de qué modo esto tendrá repercusiones sobre la recuperación y el pronóstico?
Factores que influyen sobre la duración de la incapacidad
Los factores que pueden influir sobre la duración de la incapacidad comprenden continuación de la causa subyacente del síndrome de Mallory-Weiss, lo que da pie a continuación del vómito, las arcadas o el esfuerzo abdominal.
Términos relacionados
  • Desgarro de Mallory-Weiss
Diagnóstico diferencial
  • Cáncer de estómago
  • Hemorragia de venas dilatadas en el esófago (varices esofágicas)
  • Inflamación del estómago (gastritis) o esófago (esofagitis)
  • Rotura del esófago (síndrome de Boerhaave)
  • Úlcera
Especialistas
  • Cirujano general
  • Gastroenterólogo
  • Médico de medicina interna
Padecimientos comórbidos
  • Alcoholismo
  • Aumento de la presión venosa en la circulación del hígado (hipertensión porta)
  • Diabetes