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Laminectomía o laminotomía
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La laminectomía es un procedimiento quirúrgico diseñado para aliviar presión sobre nervios o la médula espinal en la espalda o el cuello. El procedimiento comprende la extirpación completa de la parte posterior de las vértebras (lámina) y los ligamentos adosados. A menudo se efectúa para aliviar presión sobre una raíz nerviosa que está causando dolor irradiado y debilidad. Este padecimiento suele denominarse radiculitis (inflamación de una raíz nerviosa) o radiculopatía (enfermedad de la raíz nerviosa). Una laminectomía se confunde a menudo con una laminotomía, que sólo es la extirpación parcial de la lámina y los ligamentos adosados. Las laminectomías y laminotomías a menudo se efectúan durante diversas operaciones en el conducto raquídeo, como la eliminación de un disco roto.
Durante ambos procedimientos, el cirujano tiene acceso al conducto raquídeo, la médula espinal y las raíces de nervios para eliminar la fuente del problema, como un disco deslizado, espolones óseos, o ligamentos dañados o engrosados.
Dependiendo de donde se efectúe la laminectomía o laminotomía, se usan diferentes términos para describirla. En el cuello, el término es laminectomía o laminotomía cervical; en el tórax, torácica; en la parte baja de la columna vertebral, lumbar, y en la base fusionada de la columna vertebral (sacro), sacral. Casi todos estos procedimientos se efectúan en las regiones cervical o lumbar.
Hay dos razones principales para efectuar una laminectomía o laminotomía. La primera es eliminar presión sobre la médula espinal o los nervios que se ramifican a partir de ella. Esta presión a menudo se llama compresión de raíz nerviosa o "nervio comprimido" y causa dolor de espalda y pierna. La compresión de raíz nerviosa puede originarse por diferentes problemas estructurales, sea de manera individual o en combinación. Estos incluyen un disco roto (también llamado disco deslizado, herniado o con prolapso), deterioro o "desgaste" de múltiples discos con formación de espolón óseo y enfermedad de disco degenerativa (también llamada espondilosis), estenosis espinal, o tejido cicatrizal. En una laminectomía, la lámina se tiene que extirpar antes de que se pueda ver la raíz nerviosa y extirpar el disco (discectomía).
La segunda razón para efectuar uno u otro de los dos procedimientos es permitir el acceso para operar en la médula espinal en sí. Los ejemplos de intervención quirúrgica que exigen una laminectomía o laminotomía antes de que pueda completarse el procedimiento son extirpación de un disco deslizado que está ejerciendo presión sobre una raíz nerviosa, tratamiento de artritis grave de la columna vertebral, y extirpación de un tumor de la médula espinal. La elección del procedimiento depende de la localización, el nivel y el tamaño de la hernia de disco y u otro problema estructural.
En circunstancias normales, la laminectomía/laminotomía y la discectomía sólo se efectúan si hay signos de compresión de raíz nerviosa, que sugieran que los síntomas disminuirán cuando se alivie la presión sobre la raíz nerviosa. Estos signos son debilidad importante, pérdida de reflejos tendinosos profundos, falta de mejoría con medicamento o terapia física, datos en la resonancia magnética o tomografía computarizada de un disco deslizado que comprime la raíz nerviosa, y pruebas de lesión de raíz nerviosa en la electromiografía o en las pruebas de velocidad de conducción de nervios. Los resultados de las pruebas deben ser congruentes con el lado y la ubicación del dolor y otros síntomas. Los pacientes rara vez se eligen para laminectomía/laminotomía con base en dolor de espalda o cuello aislado solo.
Las laminectomías y laminotomías se efectúan con anestesia general. Se coloca al individuo boca abajo en un marco para laminectomía o en una tabla espinal, bien acojinado. Esto mantiene a la espalda en el arqueo correcto para el procedimiento. Se hace una incisión en la parte media de la espalda o el cuello sobre el área de afección. Pueden tomarse radiografías para confirmar la localización correcta. Los músculos subyacentes se separan para exponer las láminas que rodean a la médula espinal y para ver el contenido del disco. Se extirpa una pequeña cantidad del hueso al usar un cortador de hueso o un taladro neumático. Pueden tomarse más radiografías para confirmar la compleción del procedimiento.
En la parte cervical de la columna vertebral, pueden efectuarse procedimientos de laminectomía/laminotomía por medio de una vía de acceso anterior o posterior. La vía de acceso posterior se usa con mayor frecuencia cuando se requiere descompresión de nervio espinal en múltiples niveles vertebrales.
El procedimiento de laminectomía a menudo se combina con el de "foraminotomía". Durante una foraminotomía, el conducto óseo a través del cual pasan los nervios conforme salen de la médula espinal se amplía. El procedimiento de foraminotomía, al igual que el de laminectomía, alivia la presión sobre los nervios.
El procedimiento de laminectomía puede combinarse con un procedimiento de "facetectomía". Durante una facetectomía, parte de la articulación de faceta ósea medial, por lo general superior, se puede escindir para permitir que haya más espacio para la raíz nerviosa. Hasta 50% de la articulación de faceta puede extirparse sin comprometer la estabilidad espinal. Si se requiere una facetectomía total para descomprimir la raíz nerviosa, la columna vertebral requerirá estabilización y fusión.
Si se efectúa una discectomía, puede usarse un microscopio operatorio o lentes de aumento especiales. Algunos de los ligamentos que están bajo el hueso se extirpan, y la raíz nerviosa se mueve con sumo cuidado. Después se busca el disco roto y se extirpa desde enfrente de la raíz nerviosa. Después se puede entrar al espacio del disco, y extirpar material adicional suelto del disco.
Si se extirpa suficiente hueso como para causar debilitamiento de la columna vertebral, el hueso se fortalece con la instalación de varillas metálicas o injertos óseos (fusión) recolectados del hueso de la cadera (cresta ilíaca).
Al final de la operación, que normalmente dura unas dos horas, el sangrado se controla y los músculos y la piel se vuelven a colocar en su lugar con puntos de sutura. Se usan puntos de sutura o grapas para cerrar la piel.
El resultado predicho de laminectomías y laminotomías depende del antecedente del trastorno, la extensión del daño, el número de vértebras afectadas, y el lugar dentro de la columna vertebral. El éxito de la discectomía para aliviar dolor de espalda y síntomas que afectan los miembros depende mucho de la selección de pacientes.
Las laminotomías múltiples se relacionan con decremento de la inestabilidad espinal y aumento de la incidencia de síntomas neurológicos residuales. La revisión de la literatura médica sugiere que hasta 85% de los individuos tiene resultados buenos a excelentes después de laminectomía lumbar. Después de laminectomía, 25 a 75% de los individuos mejora; en 15 a 30% no hay cambios, y en 5 a 50% hay empeoramiento, mientras que la incidencia de repetición de la hernia de disco después de laminectomía con discectomía es de 5 a 37% (Choy).
La mejoría después de laminectomía y laminotomía incluye decremento del dolor agudo y grave, a menudo con disminución de la sensación de hormigueo o entumecimiento y debilidad.
Una complicación frecuente de los procedimientos de laminectomía y laminotomía es cierto grado de dolor de cuello o espalda. Puede obtenerse alivio con medicamentos para aliviar el dolor inyectados o administrados por otras vías. También es frecuente que haya cierto rezumamiento a partir de la herida, pero por lo general no es grave y se resuelve de manera espontánea después de algunos días.
La infección de la herida es rara y por lo general puede tratarse con antibióticos. A veces se requiere intervención quirúrgica para tratar infecciones graves con formación de absceso al permitirles que drenen. Algunos cirujanos administran de manera sistemática antibióticos antes de los procedimientos a fin de ayudar a prevenir la complicación de infección posoperatoria. Otras complicaciones de cualquier tipo de operación son sangrado incontrolado que exige transfusiones de sangre, lesión de vasos sanguíneos, o lesión de estructuras vecinas.
Otra complicación es la lesión neurológica que ocurre cuando la médula espinal y las raíces espinales (expuestas durante la operación) quedan dañadas. Esta clase de daño ocurre con mayor frecuencia en la laminectomía torácica y cervical, y ha causado parálisis, entumecimiento, dificultad para hablar o para moverse (ambulación), o alteración de la función del intestino/vejiga urinaria. Afortunadamente, estas complicaciones son raras. Si hay desgarro de la cubierta de los nervios (duramadre), el escape de líquido cefalorraquídeo puede llevar a cefalalgia o infección.
Al igual que con cualquier intervención quirúrgica que requiere anestesia general, rara vez pueden ocurrir complicaciones de la anestesia, entre ellas reacción alérgica, frecuencia cardiaca irregular (arritmia cardiaca), disminución de la presión arterial (hipotensión), rigidez muscular, y aumento de la temperatura grave y a veces mortífero (hipertermia maligna). Puesto que el individuo yace boca abajo durante el procedimiento, cuando se corta el hueso hay aumento del riesgo de embolia gaseosa en la cual puede entrar aire a un vaso y viajar hacia un vaso sanguíneo de menor calibre. Esto puede causar bloqueo y apoplejía, o pérdida del flujo de sangre hacia el órgano regado por el vaso afectado.
Durante el periodo de recuperación tal vez se restrinjan el levantamiento de objetos, la permanencia de pie, la flexión, y la ambulación. Durante tres semanas después del egreso, el periodo durante el cual un individuo debe permanecer en la posición sentada sin un cambio de actividad es de no más de 15 a 30 minutos.
Debe recomendarse al individuo que no levante objetos y que no participe en actividades laborales que causen movimiento y estrés extraordinarios de la columna vertebral, como flexión excesiva, levantamiento de objetos, encorvadura, acarreamiento de objetos y levantamiento de los mismos sin ayuda, y trabajo con elevación de los brazos por arriba de la cabeza. Cuando el individuo regresa a actividades físicas, éstas deben efectuarse con atención cuidadosa a la mecánica corporal apropiada. El uso de un apoyo o cinturón lumbar puede ser útil para el levantamiento repetido de objetos.
Factores que influyen sobre la duración de la incapacidad
Los factores que pueden influir sobre la duración de la incapacidad son el tipo de procedimiento de laminectomía o laminotomía; la localización dentro de la columna vertebral; la causa subyacente del trastorno y su gravedad; los procedimientos adicionales efectuados con la laminectomía, como discectomía o fusión; la aparición de complicaciones; los requerimientos laborales; la capacidad para modificar actividades laborales, y el apego al tratamiento y la rehabilitación. La duración de la incapacidad es muy variable dependiendo de si la compresión de nervio es cervical, torácica, lumbar o sacral; de si el trastorno afecta a la médula espinal, y de si el empleo se clasifica como trabajo sedentario, ligero, medio, pesado o muy pesado. La duración de la incapacidad asume que no hay déficit persistente de la médula espinal o de la cola de caballo.
Términos relacionados
  • Espondilotomía
  • Foraminotomía
  • Laminectomía lumbar
  • Raquiotomía
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  • Obesidad
  • Operaciones raquídea o abdominal previas
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