Medical Topics

Fractura, parte cervical de la columna vertebral (sin lesión de la médula espinal)
Directorio > Fractura, parte cervical de la columna vertebral (sin lesión de la médula espinal)
La fractura de la parte cervical de la columna vertebral es una fractura de uno o más de los siete huesos conectados (vértebras) en la región del cuello (cervical). Las lesiones de la parte cervical de la columna vertebral son principalmente el resultado de lesiones traumáticas de la cabeza y el cuello. Las lesiones más frecuentes se originan por colisiones de vehículos, caídas, saltos de cabeza en agua superficial, y heridas por proyectil disparado por arma de fuego en el cuello. Una fractura inestable plantea riesgo de lesión de la médula espinal a menos que la fractura se estabilice. Son frecuentes las fracturas con luxaciones, en las cuales los segmentos vertebrales se desprenden, y la alineación general de la columna vertebral cambia. La espondilolistesis traumática de C2 (fractura del ahorcado) es un tipo de fractura-luxación.
Casi todas las fracturas de la parte cervical de la columna vertebral ocurren en uno u otro extremo de esa parte; las más letales ocurren en los niveles de C1 o C2.
Los tipos de fractura de la parte cervical de la columna vertebral por lesiones por flexión del cuello comprenden fractura por compresión en cuña simple, fractura de cuerpo vertebral anterior (fragmento en lágrima), y fractura atlantooccipital o atlantoaxoidea con luxación. Los tipos frecuentes de fractura de la parte cervical de la columna vertebral por lesiones por extensión del cuello se denominan con base en la localización anatómica, e incluyen fractura pilar, fractura de arco neural posterior, y fractura en lágrima en extensión. Las fracturas de la parte cervical alta en C1 (fractura por estallo, de Jefferson) o C2 pueden sobrevenir por lesiones del cuello por compresión. Las fracturas de la apófisis odontoides de C2 se relacionan con otros tipos de fracturas de la parte cervical alta.
Riesgo
los individuos que participan en ciertos deportes, como clavados, actividades ecuestres, fútbol americano, gimnasia, esquí y vuelo con ala delta, tienen riesgo de fracturas cervicales. La proporción entre varones y mujeres para fractura cervical es de 4:1, y 80% de los individuos tiene 18 a 25 años de edad (Beleval).
Incidencia y prevalencia
la incidencia de todas las lesiones espinales en Estados Unidos es de 10 000 por año, y la incidencia general de fractura de la parte cervical de la columna vertebral sin lesión de la médula espinal es de 3.0% (Hertner). Los accidentes en vehículo motorizado explican 50% de las lesiones; las caídas, 20%; las actividades relacionadas con deportes, 15%, y otros accidentes a alta velocidad, 15% (Goodrich; Beleval).
La incidencia de fracturas vertebrales en C1 es de 10% de las lesiones de la parte cervical de la columna vertebral, y 2% de todas las lesiones de la columna vertebral (Foster). El nivel C2 explica 33% de las fracturas, y los niveles C6 o C7, 50%; las fracturas de la apófisis odontoides de C2 constituyen 15% de las lesiones de la parte cervical de la columna vertebral (Boyarsky).
Interrogatorio
la fractura o luxación de la parte cervical de la columna vertebral se sospecha en cualquier individuo que se queja de dolor en el área del cuello luego de una lesión. Se registra un interrogatorio cuidadoso respecto a la naturaleza del accidente. Los individuos quizá informen haber sido lanzados desde un vehículo y golpearse la cabeza. Los individuos informarán dolor cuando intentan mover el cuello.
Examen físico
en cualquier caso de sospecha de lesión del cuello, no debe emprenderse examen alguno del rango de movimiento del cuello sino hasta que se obtengan las radiografías de detección y se interpreten. Después de las radiografías, deben efectuarse pruebas neurológicas extensas de reflejos, sensibilidad y movimiento de los miembros superiores e inferiores a fin de excluir lesión de la médula espinal. Un neurocirujano o un cirujano ortopédico especializado en la columna vertebral debe examinar al individuo con frecuencia durante los días posteriores a la lesión. El neurólogo determinará cuáles miembros y otras partes del cuerpo no muestran capacidad de respuesta a estímulos, y si es probable que regrese la función.
Pruebas
las radiografías, la tomografía computarizada y los estudios tomográficos de movimiento complejo, determinarán el sitio de la fractura y su extensión. Las radiografías deben incluir proyecciones en flexión, en extensión, y a través de la boca (odontoide). Por lo general también se obtiene resonancia magnética para detectar desplazamiento de disco o lesión de raíz nerviosa. Si está indicado, pueden efectuarse estudios neurológicos, incluso electromiografía y pruebas de conducción de nervios.
Cuando el examen físico ha establecido que hay una fractura cervical sin una lesión relacionada de la médula espinal, por lo general es innecesario administrar dosis masivas de esteroides para facilitar la recuperación neurológica. Cuando hay una fractura cervical de origen traumático, debe procederse a inmovilización temprana de la parte cervical de la columna vertebral con un collar cervical duro o un aparato para todo el cuerpo a fin de restringir el movimiento (corsé halo). La estabilización cervical inmediata se requiere para prevenir nueva lesión neurológica, y para facilitar el estudio diagnóstico y el tratamiento de quienes presentan múltiples lesiones.
El manejo de las lesiones agudas de la parte cervical de la columna vertebral sin déficit neurológico incluirá procedimientos para realinear los fragmentos de hueso en esa región, y reducir la luxación articular tan pronto como sea posible. Esto puede efectuarse al usar un corsé halo, o estabilización interna operatoria (fusión cervical con fijación interna), o ambos, para fracturas inestables. Las fracturas cervicales inestables, o las fracturas-luxaciones cervicales, al principio pueden tratarse con tracción cervical en línea, aunque esto puede estar contraindicado para fracturas muy inestables. Pueden administrarse medicamentos para aliviar el dolor (analgésicos).
El pronóstico para individuos con fractura de la parte cervical de la columna vertebral varía desde recuperación completa después de que se consolida la fractura, hasta nunca usar miembro alguno otra vez (cuadriplejía) si hay lesión de la médula espinal. Las fracturas cervicales menores, incluso fracturas por compresión aisladas, fracturas de la apófisis espinosa, o fracturas de lámina aisladas, tienen un excelente pronóstico. Las fracturas de la parte cervical de la columna vertebral que se han estabilizado quirúrgicamente por lo general tienen buen pronóstico, aunque tal vez haya restricción intensa del movimiento de la cabeza y el cuello de hasta 50% después de estabilización de la parte cervical alta (Foster). La reparación de fractura cervical únicamente mediante fijación interna por lo general fracasará a menos que se acompañe de fusión cervical.
El cuadro anterior representa un rango del número aceptable habitual de visitas para casos no complicados. Proporciona un marco basado en la duración del tiempo de cicatrización del tejido y la práctica clínica estándar.
‡ Nota acerca de las pautas para cuando no se efectuó intervención quirúrgica: la rehabilitación quizá no empiece sino hasta que haya cicatrización/consolidación del tejido, unas seis a ocho semanas después de la fractura.
Las complicaciones incluyen infección después de fracturas abiertas o reducción abierta, daño de nervio con fracturas desplazadas o fracturas-luxaciones, y consolidación de hueso con alineación defectuosa (malunión). Las lesiones de la arteria vertebral pueden ocurrir con fracturas cervicales en el nivel C1 o C2, y la inestabilidad persistente en la parte cervical alta de la columna vertebral puede conducir a lesión del tallo encefálico y muerte.
Después de lesión cervical sin fractura ni lesión de la médula espinal puede ocurrir pérdida transitoria de la función con dolor punzante de un brazo.
Para el individuo con una fractura cervical sin lesión de la médula espinal, habrá restricciones sobre el levantamiento de objetos o el estiramiento hasta que la fractura se consolide (trabajo sedentario o ligero). El individuo necesitará autorización para ausentarse del trabajo para visitas a médicos y terapeutas. El individuo quizá tome medicinas para aliviar el dolor, de modo que no debe operar maquinaria pesada sino hasta que la fractura se consolide.
Si un individuo no se recupera en el transcurso del periodo de expectativa de duración máxima de la incapacidad, el lector quizá desee recurrir a las preguntas que siguen, que pueden ayudarlo a entender mejor los aspectos específicos del caso médico de un individuo.
Respecto al diagnóstico
  • ¿En qué nivel del cuello ocurrió la lesión?
  • ¿Hay una fractura estable? ¿Una fractura inestable?
  • ¿Cuál fue el mecanismo de lesión?
  • ¿Hubo cualquier signo de parálisis de inmediato?
  • ¿Hay cualquier antecedente de lesiones, parálisis, debilidad o espondilosis?
  • ¿Un neurólogo ha examinado con frecuencia al individuo?
  • ¿Se han obtenido radiografías, tomografía computarizada y estudios tomográficos de movimiento complejo?
  • ¿Se han efectuado otras pruebas neurológicas? ¿Bloqueos diagnósticos controlados?
  • ¿Se han excluido enfermedades que generan síntomas similares?
Respecto al tratamiento
  • ¿La parte cervical de la columna vertebral se estabilizó con un corsé halo? ¿Con un aparato para todo el cuerpo? ¿Con un collar cervical duro?
  • ¿Cualquier fragmento óseo se realineó tan pronto como fue posible?
  • ¿Cualquier luxación articular se realineó tan pronto como fue posible?
  • ¿Hubo una lesión de la médula espinal?
Respecto al pronóstico
  • ¿El individuo ha incorporado terapia física en su programa de ejercicio en el hogar?
  • ¿El terapeuta ocupacional está trabajando con el fisioterapeuta para maximizar la recuperación del individuo?
  • ¿Hay un psicólogo o psiquiatra en el equipo de tratamiento?
  • ¿El individuo tiene alguna enfermedad que puede afectar su capacidad para recuperarse?
  • ¿Ha habido cualquier complicación, como infección, daño de nervio, o malunión?
Factores que influyen sobre la duración de la incapacidad
Los factores más importantes que determinan los resultados funcionales a largo plazo después de lesiones de la parte cervical de la columna vertebral comprenden el nivel de traumatismo de las vértebras, si el individuo sufrió traumatismo adicional en el resto del cuerpo, la posición de las vértebras afectadas, si la fractura es estable o inestable, y la salud del individuo (excelente o mala) en el momento del traumatismo. Las fracturas que se consolidan con deformidad importante quizá sean incompatibles con el trabajo pesado o muy pesado. La naturaleza del trabajo del individuo, su edad, las complicaciones por la lesión, y la estabilidad de la fractura también influirán sobre la duración de la incapacidad.
Términos relacionados
  • Fractura de Jefferson
  • Fractura del ahorcado
  • Fractura en gota de lágrima
  • Fractura por compresión
  • Fractura-estallido
Diagnóstico diferencial
  • Choque de médula espinal
  • Distensión o esguince cervical
  • Fractura de la parte torácica alta de la columna vertebral
  • Lesión de médula espinal
  • Luxación cervical
  • Radiculopatía cervical
  • Síndrome de faceta cervical
Especialistas
  • Cirujano ortopédico
  • Fisiatra
  • Fisioterapeuta
  • Neurocirujano
  • Neurólogo
  • Terapeuta ocupacional
Padecimientos comórbidos
  • Cáncer óseo
  • Degeneración discal cervical
  • Diabetes
  • Enfermedad cardiaca
  • Lesión de la médula espinal
  • Obesidad
  • Osteoporosis