La fractura de la parte torácica de la columna vertebral es una rotura (fractura) de uno o más de los huesos de la columna vertebral (vértebras) en la parte alta de la espalda (región torácica). Hay 12 vértebras torácicas.
Los cuatro tipos principales de lesión de la parte torácica de la columna vertebral son compresión, estallo, flexión-separación, y fractura-luxación. Las fracturas por compresión son el tipo más frecuente de fractura de la parte torácica de la columna vertebral. Ocurren cuando la columna vertebral se flexiona hacia delante (flexión anterógrada) o hacia los lados (flexión lateral) en el momento del traumatismo, lo que hace que la región frontal (anterior) o lateral de las vértebras, respectivamente, se aplaste. Las fracturas por compresión son frecuentes debido a la curva natural de la parte torácica de la columna vertebral. Las fracturas por estallo son similares a las fracturas por compresión, excepto porque toda la vértebra está uniformemente aplastada. Este aplastamiento de la vértebra a menudo empuja fragmentos de hueso hacia la médula espinal. Cuando hay fractura por estallo por lo general ocurre pérdida de las funciones motora, sensitiva y refleja (déficit neurológicos). Las fracturas por compresión y por estallo por lo general se originan por una caída desde una altura sobre las nalgas o los pies, respectivamente.
Las fracturas por flexión-separación (lesión por el cinturón de seguridad, lesión por cinturón, fractura de Chance) comprenden la separación de las vértebras fracturadas, y se originan por hiperflexión durante el fenómeno traumático. Las fracturas por flexión-separación rara vez ocurren en la parte torácica de la columna vertebral, pero pueden sobrevenir durante un accidente en vehículo motorizado si el cinturón de seguridad se usa alto y sin un arnés para el hombro. Las fracturas-luxaciones, en las cuales se encuentran fracturas vertebrales en combinación con desplazamiento (luxación) de vértebras adyacentes, se originan por traumatismos de alta energía. Las fracturas-luxaciones son muy inestables y pueden causar un déficit neurológico completo (paraplegía) en 90% de los individuos que quedan lesionados por arriba del nivel vertebral T10, y en 60% de los que quedan lesionados por debajo de ese nivel (Goodrich, "Spinal Dislocations").
Casi todas las fracturas de la parte torácica de la columna vertebral ocurren en la parte baja de esa región; 60 a 70% de las fracturas toracolumbares ocurre en la región T12 a L2 (Nadalo).
El traumatismo menor puede causar una fractura de la parte torácica de la columna vertebral en individuos con osteoporosis o una pérdida de la masa ósea.
Riesgo
las causas más frecuentes de fracturas en la región torácica de la médula espinal son accidentes en vehículo motorizado, caídas, lesiones durante la práctica de deportes, y actos de violencia, incluso heridas por proyectil disparado por arma de fuego. Los varones quedan lesionados con frecuencia cuatro veces mayor que las mujeres, y la lesión traumática es más frecuente en individuos de 30 a 39 años de edad (Nadalo). Casi todas las fracturas de la parte torácica de la columna vertebral se originan por accidentes, pero el riesgo de esta fractura es mayor en atletas, en aquellos cuyo trabajo o recreación los coloca en riesgo de caer desde una altura, y en quienes tienen osteoporosis.
Casi todas las fracturas por compresión vertebral se relacionan con osteoporosis; hasta 50% ocurre sin un traumatismo acompañante. En mujeres de más de 65 años de edad, 20% tendrá una o más fracturas vertebrales, por lo general en la región torácica (Lane).