Medical Topics

Fractura, huesos metacarpianos
Directorio > Fractura, huesos metacarpianos
Una fractura de hueso metacarpiano es una rotura en uno de los cinco huesos metacarpianos de una u otra mano. Estos huesos largos y delgados están localizados entre los huesos carpianos en la muñeca, y las falanges en los dedos. Las fracturas metacarpianas se clasifican como fracturas de cabeza, diáfisis, cuello y base. La fractura metacarpiana más frecuente es una fractura del cuello del quinto metacarpiano (fractura del boxeador).
Las fracturas del primer metacarpiano (del pulgar) son bastante raras, porque el hueso es bastante móvil. Dos de esas fracturas son la fractura de Bennett y la fractura de Rolando. Esta última es una fractura intraarticular de la base del primer metacarpiano (pulgar) en la cual el hueso queda aplastado y se fragmenta en varios pedazos en el sitio de fractura (conminuta), y la fractura de Bennett es una fractura no conminuta en una localización similar.
Casi todas las fracturas metacarpianas se originan por un golpe directo (p. ej., un golpe con un puño) o traumatismo indirecto del hueso afectado (p. ej., giro o contracción muscular violenta).
Riesgo
los individuos que compiten en deportes de contacto, como fútbol y boxeo, tienen riesgo de fractura metacarpiana. Esto es principalmente porque la mano suele quedar expuesta (esto es, mantenida hacia fuera delante del cuerpo o usada para bloquear a otros atletas), y está relativamente no protegida.
Otros individuos que tienen riesgo de este tipo de fractura son los que tienen un antecedente de enfermedad de huesos o articulaciones (p. ej., osteoporosis) o que sufren nutrición inadecuada (p. ej., deficiencia de calcio).
Los varones sufren más fracturas metacarpianas que las mujeres, con una proporción de 3:1.
Incidencia y prevalencia
las fracturas de metacarpiano y de falange constituyen alrededor de 10% de todas las fracturas. Alrededor de 30 a 35% de las fracturas de la mano son fracturas de metacarpiano. Sin embargo, la incidencia nacional general de fracturas de metacarpiano no se puede estimar con facilidad porque muchos tipos de fracturas se tratan en situaciones ambulatorias.
Interrogatorio
casi todas las fracturas son el resultado directo de traumatismo. Los individuos se quejarán de dolor de mano intenso, hinchazón de tejido blando (hemorragia y edema) alrededor de la fractura, y entumecimiento, o frialdad, o ambos, más allá del sitio de la factura (si hay alteración del aporte de sangre).
Examen físico
en el momento del examen, puede haber una deformidad visible si la fractura está desplazada. Tal vez se note hinchazón e hipersensibilidad al tacto localizadas alrededor del sitio de la fractura. Es posible que haya decremento de la fuerza de asimiento. Si hay algún retraso de la búsqueda de tratamiento, el dolor y la hinchazón pueden ser más generalizados. Debe efectuarse un examen neurovascular completo del brazo, la mano y los dedos.
Pruebas
las radiografías sistemáticas comprenden tres proyecciones (anteroposterior [AP], lateral y oblicua) para evaluar de manera apropiada la ambulación de los fragmentos de la fractura, así como de las superficies articulares afectadas. Pueden solicitarse tomografías computarizadas para evaluar las articulaciones carpometacarpianas en fracturas complicadas.
Estas fracturas deben consolidarse de manera apropiada para mantener buena mecánica de la mano. Esto es en especial cierto para el segundo y tercer metacarpianos (dedos índice y medio), que actúan como fijaciones para los otros. Puede tolerarse progresivamente más angulación en presencia de fracturas del tercero, cuarto y quinto metacarpianos. Sin embargo, la rotación y el acortamiento excesivo deben evitarse en cualquiera de ellos, y el objetivo del tratamiento es la posición normal (anatómica).
Se usa reducción cerrada o abierta para realinear fracturas desplazadas, y quizá se necesiten alambres, clavos o tornillos metálicos para mantener la posición una vez que se obtiene (reducción abierta con fijación interna). La reducción abierta plantea la ventaja de que permite obtener posición perfecta o casi normal de los fragmentos de la fractura, y la fijación interna permite el movimiento temprano de los dedos con fisioterapia. A menudo se usan enyesados, férulas y aparatos ortopédicos para mantener la posición, sea que la fractura se trate quirúrgicamente o no. Las fracturas de cuello metacarpiano rara vez exigen reducción o fijación interna cuando la acumulación no es excesiva. A menudo se coloca un enyesado o una férula en la mano, con unión del dedo fracturado a un dedo sano adyacente con cinta para atletas o un material similar como una técnica de apoyo. Este tratamiento va seguido por inicio temprano de ejercicios de rango de movimiento. A los cinco a siete días se obtienen radiografías de vigilancia para excluir desplazamiento o más angulación.
Las fracturas graves con múltiples fragmentos (conminutas) tal vez exijan el uso de un dispositivo metálico externo que mantiene la posición de los fragmentos mientras que permite el movimiento de las articulaciones (fijador externo). Cualquier herida abierta también exige antibioticoterapia en la sala de urgencias, y cuidado de la herida de seguimiento. Los individuos con lesiones por aplastamiento masivas de la mano a menudo quedan hospitalizados para controlar la hinchazón y tratar infección o prevenirla.
Con tratamiento y rehabilitación apropiados, el pronóstico es excelente para reducción tanto cerrada como abierta. Las fracturas no complicadas sanan en cuatro a ocho semanas. Cualquier complicación retrasará la recuperación.
El cuadro anterior representa un rango del número aceptable habitual de visitas para casos no complicados. Proporciona un marco basado en la duración del tiempo de cicatrización del tejido y la práctica clínica estándar.
‡ Nota acerca de las pautas para cuando no se efectuó intervención quirúrgica: la rehabilitación quizá no empiece sino hasta que haya cicatrización/consolidación del tejido, unas seis a ocho semanas después de la fractura.
Las complicaciones posibles de las fracturas metacarpianas son unión defectuosa, que causará dolor con el asimiento; falta de unión, que exigirá intervención quirúrgica reconstructiva; contracturas en extensión de articulación metatarsofalángica; contracturas de músculo intrínseco; infección (en especial de la trayectoria de un clavo); adherencia de tendón, y repetición de la fractura.
Las restricciones y adaptaciones laborales variarán de acuerdo con la gravedad de la fractura y la cantidad de trabajo físico o destreza que exija el empleo. Quizá sea necesario restringir el uso completo de la mano y los dedos lesionados hasta que la fractura se haya consolidado. Los periodos de reposo para permitir elevación de la mano tienen importancia para evitar complicaciones. Quizá sea necesario eliminar cualquier tarea laboral que exija el uso de ambas manos durante cuatro a ocho semanas mientras ocurre la consolidación, y después reanudarlas de manera gradual durante la rehabilitación. Las fracturas del pulgar por lo general requieren un promedio de dos semanas más de recuperación antes del uso en asimiento medio y pesado, que las fracturas de los otros metacarpianos.
Si un individuo no se recupera en el transcurso del periodo de expectativa de duración máxima de la incapacidad, el lector quizá desee recurrir a las preguntas que siguen, que pueden ayudarlo a entender mejor los aspectos específicos del caso médico de un individuo.
Respecto al diagnóstico
  • ¿El individuo se presentó con síntomas congruentes con una fractura de hueso metacarpiano?
  • ¿Se obtuvo una radiografía para confirmar el diagnóstico?
  • Si el diagnóstico fue dudoso, ¿se excluyeron otros padecimientos que generan síntomas similares?
  • ¿Hay un padecimiento subyacente, como artritis degenerativa, osteoporosis, deficiencia de calcio, enfermedad de Paget, y tumores o quistes de los huesos fracturados, que pueda afectar la recuperación?
Respecto al tratamiento
  • ¿El tratamiento fue apropiado para el tipo de fractura y la localización de la misma?
  • ¿El dolor se manejó de manera adecuada?
  • ¿El individuo se beneficiaría a partir de la consulta con un especialista, como un cirujano ortopédico, cirujano de mano, terapeuta ocupacional, fisioterapeuta, o fisiatra?
Respecto al pronóstico
  • ¿Ha transcurrido tiempo adecuado para la consolidación?
  • ¿El individuo participó en la terapia ocupacional o física recomendada?
  • ¿El sujeto se beneficiaría a partir de la terapia por parte de un terapeuta de mano certificado?
  • ¿Hubo alguna complicación relacionada que pueda contribuir a recuperación tardía o incompleta?
  • ¿El cambio de tareas o la reasignación temporal del empleo se ha considerado apropiada?
Factores que influyen sobre la duración de la incapacidad
La incapacidad depende de si hay afección de la mano dominante o de la no dominante, los requerimientos laborales, los dedos afectados, y la presencia de complicaciones.
Términos relacionados
  • Fractura de Bennett
  • Fractura de los boxeadores
  • Fractura de Rolando
  • Mano rota
Diagnóstico diferencial
  • Artritis reumatoide
  • Contusión de mano o compresión que causa lesiones del tejido blando de la mano
  • Infecciones de mano
  • Luxaciones de mano
  • Luxaciones de muñeca
  • Quistes
  • Tumores
Especialistas
  • Cirujano de mano
  • Cirujano ortopédico
  • Fisiatra
  • Fisioterapeuta
  • Internista de medicina del deporte
  • Terapeuta de mano
  • Terapeuta ocupacional
Padecimientos comórbidos
  • Artritis degenerativa
  • Deficiencia de calcio
  • Enfermedad de Paget
  • Osteoporosis
  • Quistes de los huesos afectados
  • Tumores de los huesos afectados