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Trastornos del pene
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Los trastornos que afectan el pene son balanitis xerótica obliterante, balanopostitis, eritroplasia, lesiones infecciosas del pene, fimosis, parafimosis, hipospadias, epispadias, trastornos vasculares, enfermedad de Peyronie, impotencia de un origen orgánico, condiloma acuminado, cáncer del pene, y otros padecimientos, como fibrosis, úlceras y verrugas.
La balanitis xerótica obliterante se origina por inflamación crónica de la cabeza del pene (el glande). Se presenta como un área blanqueada cerca del extremo del pene, que rodea y a menudo constriñe el conducto urinario (meato).
La balanopostitis se produce por infecciones por bacterias y levaduras por debajo del pliegue de piel laxa que cubre el extremo del pene (prepucio) del varón no circuncidado.
La eritroplasia de Queyrat es frecuente en varones no circuncidados. Se presenta como pigmentación rojiza y aterciopelada del glande. Es una lesión premaligna que sólo invade los tejidos locales.
Las lesiones infecciosas raras del pene comprenden herpes zoster, tuberculosis, e infecciones por hongos (micóticas).
La fimosis es la forma más frecuente de malformación del pene, y se refiere a un prepucio anormalmente estrecho. Es imposible retraer el prepucio sobre la cabeza del pene. Este padecimiento puede causar dificultad para orinar, así como erecciones dolorosas. La fimosis impide la limpieza apropiada del glande, lo que lleva a balanitis. También se relaciona con aumento del riesgo de cáncer del pene.
La parafimosis a menudo se produce como una complicación de la fimosis. Aunque el prepucio se retrae en el momento de la erección, está demasiado tenso como para volver a cubrir el glande. El pene queda constreñido, lo que causa hinchazón dolorosa del glande y disminución del flujo sanguíneo. Esta es una urgencia médica, porque puede haber gangrena del glande. La parafimosis puede causar retención urinaria.
El hipospadias ocurre cuando la uretra se abre sobre la superficie inferior (ventral) del pene.
Hay epispadias cuando la abertura uretral está en la superficie dorsal del pene. Este padecimiento es raro.
Los trastornos vasculares del pene son la obstrucción de un vaso por un coágulo de sangre (trombosis o embolia), una hinchazón y masa de sangre localizada causada por un vaso sanguíneo roto (hematoma), o sangrado excesivo (hemorragia).
En la enfermedad de Peyronie, se forman hebras de tejido fibroso denso dentro del pene. Esta fibrosis hace que el pene se curve durante la erección, lo que interfiere con el coito. La enfermedad de Peyronie también puede impedir la erección distal al área de la fibrosis, y causar impotencia. Las áreas fibrosas tienen una consistencia arenosa, abultada, a la palpación.
La erección dolorosa y prolongada del pene (priapismo) es un padecimiento peligroso que exige tratamiento urgente. Ocurre cuando no drena sangre desde el tejido esponjoso del pene, lo que mantiene al pene erecto. Las causas de priapismo son daño de los nervios que controlan el riego sanguíneo del pene, enfermedades de la sangre que causan coagulación anormal de sangre en el pene (leucemia, anemia de células falciformes), reemplazo de testosterona, infección, o inflamación que puede bloquear el flujo de salida normal de sangre desde el pene (prostatitis, uretritis).
El condiloma acuminado es una infección viral que puede transmitirse durante el coito. La infección se origina por el virus del papiloma humano (HPV) tipo 6 u 11. Las lesiones pueden ser únicas o múltiples, y pueden afectar la superficie interna del prepucio.
El cáncer del pene es raro y es mucho más frecuente en varones no circuncidados que practican higiene inadecuada.
Interrogatorio
el individuo quizá informe dolor en el pene fláccido, por lo general causado por inflamación (balanitis, fimosis), ulceración (balanopostitis), hinchazón (trastornos vasculares), o agrandamiento doloroso del glande constreñido por parafimosis. En el pene erecto, el dolor puede acompañar a la curvatura del pene en la enfermedad de Peyronie, o a la erección dolorosa prolongada propia del priapismo. Algunos individuos tal vez noten verrugas blandas, planas (condilomas acuminados) en el pene. El enrojecimiento y la pigmentación aterciopelada pueden relacionarse con eritroplasia. El hipospadias y el epispadias pueden dar por resultado incontinencia urinaria.
Examen físico
el examen puede revelar glande inflamado y húmedo (balanitis, fimosis). Quizá se identifiquen áreas ulceradas (balanopostitis). La hinchazón puede relacionarse con trastornos vasculares o parafimosis. En la enfermedad de Peyronie, las áreas fibrosas se sienten arenosas y abultadas a la palpación. Las verrugas son blandas y planas, y pueden ser difíciles de distinguir visualmente (condiloma acuminado). La piel se retrae para evaluar fimosis o parafimosis. Se palpa la parte dorsal (superior) del cuerpo del pene para buscar placas de enfermedad de Peyronie, y la superficie ventral (inferior) para buscar datos de tumores uretrales.
Pruebas
quizá se requiera un cultivo para identificar al microorganismo que origina la inflamación o ulceración. Para detectar verrugas, el pene puede envolverse en un lienzo empapado en una solución de vinagre (ácido acético). Las verrugas absorben la solución a un ritmo diferente al que la piel circunvecina, lo que las hace fácilmente visibles. La función vascular se puede probar al inyectar papaverina y fentolamina en el pene, lo que causa una erección. Puede efectuarse ultrasonografía para identificar anormalidades arteriales. Estas pruebas pueden realizarse para diagnosticar cualquiera de los trastornos del pene.
La balanitis puede tratarse con una crema antiinflamatoria o antimicótica por vía tópica, así como mediante antibioticoterapia apropiada. Si ha ocurrido constricción, tal vez sea necesario agrandar quirúrgicamente la abertura del pene (meatotomía). La extirpación del prepucio (circuncisión) curará la fimosis y la parafimosis, y prevendrá recurrencia de la balanitis cuando se produce por irritación del prepucio. La circuncisión también disminuye el riesgo de cáncer.
El tratamiento del priapismo puede comprender anestesia espinal o extracción de sangre del pene mediante una aguja de gran calibre. Quizá se requiera intervención quirúrgica adicional. El tratamiento de ciertas causas subyacentes, como enfermedad de células falciformes, puede ser eficaz. Pueden usarse fármacos, como antidepresivos, antipsicóticos, bloqueadores alfa-adrenérgicos, antidiabéticos, ciertos antihipertensivos y anticoagulantes, así como corticosteroides, para reducir el priapismo.
Los antivirales pueden disminuir los síntomas generados por úlceras de herpes, pero no curarán la enfermedad. Se espera recurrencia, porque el virus es difícil de erradicar. La gonorrea y la sífilis se tratan eficazmente con antibioticoterapia apropiada. Las verrugas genitales pueden extirparse mediante escisión, electrocauterización, láser, uso de frío (crioterapia), o mediante la aplicación de una solución ácida (podofilina).
La enfermedad de Peyronie quizá mejore sin tratamiento. Las inyecciones locales de medicamentos antiinflamatorios (corticosteroides) o bloqueadores de los canales del calcio, a veces son eficaces. Si el padecimiento persiste, el área engrosada se puede extirpar quirúrgicamente y reemplazar por un injerto de tejido normal.
La fimosis y la parafimosis exigen circuncisión. Tal vez se necesite una hendidura dorsal preliminar.
En el epispadias, quizá se requiera la reconstrucción de la salida de la vejiga para lograr control urinario.
En el hipospadias, quizá se necesite corrección funcional y estética. Puede construirse una nueva uretra (neouretra) al usar piel del cuerpo del pene o el prepucio.
Casi todos los trastornos del pene se pueden curar o mejorar por medio de medicamento o corrección quirúrgica si se efectúa con prontitud y de manera apropiada. Las verrugas tienden a recurrir; sin embargo, la circuncisión puede prevenir la recurrencia. Lamentablemente, el procedimiento quirúrgico usado para enfermedad de Peyronie puede dar por resultado más formación de tejido cicatrizal. Las infecciones virales pueden reaparecer, al igual que permanecer latentes en el cuerpo durante muchos años. El tratamiento del priapismo con fármacos o intervención quirúrgica por lo general es exitoso. El pronóstico para pacientes con epispadias e hipospadias es favorable, pero depende de la magnitud de la malformación, y de la extensión de la reconstrucción quirúrgica necesaria.
Las complicaciones son aumento del riesgo de cáncer de pene relacionado con fimosis, daño permanente del pene, trastornos vasculares o priapismo, impotencia cuando hay enfermedad de Peyronie, esterilidad, retención urinaria, incontinencia urinaria, y disfunción sexual, así como transmisión de herpes, gonorrea, sífilis, o verrugas genitales a una pareja sexual.
Las restricciones y adaptaciones laborales dependen del tipo de trastorno, el método de tratamiento, la capacidad de respuesta del individuo, y las responsabilidades laborales.
Si un individuo no se recupera en el transcurso del periodo de expectativa de duración máxima de la incapacidad, el lector quizá desee recurrir a las preguntas que siguen, que pueden ayudarlo a entender mejor los aspectos específicos del caso médico de un individuo.
Respecto al diagnóstico
  • ¿Hay un antecedente de trastorno del pene?
  • ¿El individuo informa dolor en el pene fláccido, y enrojecimiento del glande, lo que sugiere inflamación (balanitis y fimosis)?
  • ¿Hay alguna ulceración (balanopostitis)?
  • ¿El sujeto se queja de prepucio tenso que dificulta la micción y hace que la erección sea dolorosa (fimosis)? ¿El individuo informa hinchazón dolorosa del glande después de erección (parafimosis)? ¿La erección en sí es dolorosa, lo que sugiere enfermedad de Peyronie o priapismo?
  • ¿Hay verrugas (condilomas acuminados) en el pene, blandas, planas, y que no generan picazón? ¿El pene se envolvió en un lienzo empapado con solución de ácido acético para hacer a las verrugas fácilmente visibles?
  • ¿Hay incontinencia urinaria posiblemente debida a hipospadias o epispadias?
  • Si hay ulceración, ¿se obtuvo un cultivo para identificar al microorganismo causal?
  • ¿La función vascular se probó al inducir erección después de inyectar papaverina y fentolamina en el pene?
  • ¿Se efectuó ultrasonografía para identificar anormalidades arteriales?
Respecto al tratamiento
  • ¿Qué trastorno se diagnosticó?
  • ¿La balanitis se trató con crema antiinflamatoria o antimicótica y antibioticoterapia apropiada?
  • Si ocurrió constricción, ¿la abertura del pene se agrandó quirúrgicamente (meatotomía)?
  • ¿La fimosis o parafimosis se resolvió al extirpar el prepucio (circuncisión)?
  • ¿Se requirió extracción de sangre del pene por medio de una aguja de gran calibre para tratar priapismo?
  • ¿Las causas subyacentes, como enfermedad de células falciformes, se identificaron y trataron?
  • ¿Se requieren medicamentos, como antidepresivos, antipsicóticos, bloqueadores alfa-adrenérgicos, antidiabéticos, ciertos antihipertensivos y anticoagulantes, así como corticosteroides, para reducir el priapismo?
  • ¿Las verrugas genitales se extirparon mediante escisión, electrocauterización, láser, crioterapia, o por medio de la aplicación de una solución ácida (podofilina)?
  • ¿Se administraron antivirales para disminuir los síntomas de úlceras por herpes?
  • En presencia de gonorrea, o sífilis, o ambas, ¿se dio tratamiento con antibioticoterapia apropiada?
  • ¿Si hay enfermedad de Peyronie, se requirieron corticosteroides o bloqueadores de los canales del calcio, o se resolvió sin tratamiento? Si persiste la enfermedad del Peyronie, ¿el área engrosada se extirpará quirúrgicamente y se reemplazará por un injerto de tejido normal?
  • Para epispadias, ¿se efectuó reconstrucción de la salida de la vejiga para lograr control de la orina?
  • Para hipospadias, ¿se requirieron correcciones funcionales y estéticas? ¿Se construyó una nueva uretra al usar piel del cuerpo del pene o prepucio?
Respecto al pronóstico
  • ¿Se administró medicamento o se efectuó corrección quirúrgica con prontitud y de manera apropiada?
  • ¿Los medicamentos se han tomado exactamente como se prescribió?
  • ¿Esta es una recurrencia de una infección viral, como en presencia de verrugas genitales?
  • Si el individuo tiene herpes o gonorrea, ¿sigue teniendo contacto con parejas sexuales que no han recibido tratamiento?
  • ¿Surgió alguna complicación debido a la intervención quirúrgica?
  • Si hay fimosis, ¿apareció cáncer?
  • ¿Ha ocurrido daño permanente del pene debido a trastornos vasculares?
  • ¿Ha aparecido impotencia, en particular cuando hay enfermedad de Peyronie? ¿Ha aparecido esterilidad, retención urinaria, incontinencia urinaria, o disfunción sexual?
  • ¿El sujeto se beneficiaría a partir de la orientación psicológica para afrontar las repercusiones del trastorno?
Factores que influyen sobre la duración de la incapacidad
La duración de la incapacidad puede estar influida por el tipo de trastorno, el método de tratamiento, las responsabilidades laborales, la respuesta del individuo al tratamiento, la edad, o la presencia de complicaciones.
Términos relacionados
  • Balanitis xerótica obliterante
  • Balanopostitis
  • Cáncer del pene
  • Condiloma acuminado
  • Enfermedad de Peyronie
  • Epispadias
  • Eritroplasia
  • Fimosis
  • Hipospadias
  • Impotencia de origen orgánico
  • Lesiones penianas infecciosas
  • Parafimosis
  • Trastornos vasculares
Diagnóstico diferencial
  • Cáncer
  • Deformidades congénitas del pene
  • Enfermedad de Bowen
  • Impotencia
  • Impotencia psicológica
  • Infección e inflamación genital
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