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Cáncer, cavidad bucal y bucofaringe
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El cáncer de la cavidad bucal es la aparición de tumores cancerosos en los labios, el revestimiento interno (mucosa de los carrillos) de los labios y las mejillas, los dos tercios frontales de la lengua (parte bucal de la lengua), la parte inferior de la boca por debajo de la lengua, el techo óseo de la boca (paladar duro), y el espacio por detrás de la muela del juicio (trígono retromolar). Si bien hay varios cánceres que se pueden encontrar en la cavidad bucal, el más frecuente es el carcinoma de células escamosas.
El cáncer bucofaríngeo es la aparición de tumores cancerosos en la parte posterior de la boca o la región superior de la garganta. Esto incluye el tercio posterior (la base) de la lengua, el paladar blando, las amígdalas y los pilares amigdalinos, y la pared posterior de la garganta (la pared faríngea posterior), que constituyen la bucofaringe. Los cánceres en esta región tienden a presentar úlceras (ulceroso) y pueden diseminarse (dar metástasis) localmente o en todo el cuerpo.
El cáncer de la lengua se caracteriza por el crecimiento progresivo y no controlado de células de la lengua. Hasta 97% de los cánceres de la lengua es carcinoma de células escamosas (Sharma 1451); otros tipos son estadísticamente raros. La lengua se divide en dos áreas anatómicas separadas: la parte bucal de la lengua (la parte que se puede "sacar", que se extiende en dirección posterior hasta un grupo de masas en forma de v en la parte posterior de la lengua que son papilas gustativas especializadas, y la base de la lengua (por detrás de estas papilas gustativas).
Casi todos los cánceres de lengua se encuentran en el lado (margen lateral) del tercio medio de la parte bucal de la lengua, y a menudo se extiende hacia la parte inferior (cara ventral) de la parte bucal de la lengua. Alrededor de 20% ocurre en el tercio delantero (anterior) del margen lateral, y sólo aproximadamente 4% ocurre en la superficie superior (dorso) o la punta de la parte bucal de la lengua (Sharma 1451). La lengua tiene un extenso riego circulatorio y linfático; en consecuencia, el cáncer de la lengua puede diseminarse con facilidad, y el pronóstico de individuos que presentan cáncer avanzado de la lengua es malo.
Los cánceres de la cavidad bucal o de la bucofaringe (incluso la lengua) se tratan de acuerdo con la etapa en la cual está el cáncer. Esto se determina por el tamaño del tumor, por el hecho de si hay afección de los ganglios linfáticos, y por el hecho de si el cáncer ha emitido metástasis más allá de los ganglios linfáticos hacia órganos distantes.
Riesgo
el principal factor de riesgo para cáncer en la cavidad bucal es el consumo de tabaco, incluso tabaco no fumado. Los fumadores y los que beben mucho alcohol tienen seis veces más probabilidades de presentar cáncer de la cavidad bucal o bucofaríngeo que los no usuarios ("Detailed Guide"). Otros factores de riesgo son mala higiene bucal con irritación de origen bacteriano, nutrición inadecuada, estados de inmunosupresión, infección por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), y síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Los individuos que trabajan o que se recrean al aire libre tienen aumento de 30% del riesgo de cáncer de labio ("Detailed Guide").
Los factores de riesgo para cáncer bucofaríngeo comprenden consumo de tabaco en cualquier forma; consumo de alcohol; exposición a peligros de la salud ocupacionales (incluso fibras vítreas minerales hechas por el hombre, o fibras de lana, gas mostaza, polímeros de cloruro de vinilo, alcohol isopropílico, cromo hexavalente, extracto de tanino, colorantes azo, y aril hidrocarburo hidroxilasa); infecciones virales, como por el virus del papiloma humano, y predisposición genética.
Los varones tienen cerca de dos veces más probabilidades de quedar afectados que las mujeres por cánceres de la cavidad bucal y bucofaríngeo ("Detailed Guide").
Incidencia y prevalencia
los cánceres de la cavidad bucal y de la bucofaringe son más frecuentes en sujetos de raza negra que en los de raza blanca, y por lo general se encuentran en individuos de más de 35 años de edad ("Detailed Guide"). En Estados Unidos, se predecía que en 2005 habría 29 370 casos nuevos de cánceres de la cavidad bucal y bucofaríngeo, con 7 230 muertes; sin embargo, los diagnósticos nuevos y la mortalidad por cánceres de la cavidad bucal y bucofaríngeo han estado disminuyendo durante los últimos 20 años, posiblemente debido en parte a consumo reducido de tabaco en Estados Unidos ("Detailed Guide").
Interrogatorio
el cáncer de la cavidad bucal y de la bucofaringe a menudo es indoloro en su etapa temprana. Los individuos quizá se quejen de irritación en la garganta, y por lo general sólo informan dolor cuando el cáncer evoluciona hacia una lesión parecida a cráter (ulcerado). Los individuos quizá también informen una masa en el cuello que representa diseminación (metástasis) del cáncer desde la bucofaringe. Los sujetos quizá también informen un cambio de su voz, o mal aliento persistente.

El cáncer de la base de la lengua por lo general se encuentra bastante avanzado cuando se diagnostica, porque durante las etapas tempranas no se puede ver y genera pocos síntomas si es que genera alguno. En algunos pacientes, el cáncer se diseminará con rapidez hacia el sistema linfático, y el individuo tal vez sólo informe una masa en el cuello. Más tarde durante la evolución de la enfermedad, tal vez se encuentre una lesión ulcerada de varios centímetros de diámetro. El individuo por lo general se queja de dolor cada vez más intenso, una sensación de plenitud, cambios de la voz, y dificultades para hablar y para deglutir. El dolor puede ser intenso y constante, e irradiarse hacia el cuello y los oídos. Quizá haya un antecedente de cáncer en los labios, de la parte interna de las mejillas, del techo de la boca, o de la parte superior del área de la garganta.

Examen físico
los cánceres de la cavidad bucal y bucofaríngeo en etapa temprana pueden aparecer como áreas pequeñas, al parecer benignas de endurecimiento o ulceración. Las áreas de dureza de tejido (también denominadas áreas de induración) o áreas de ulceración, por lo general representan tejido que está siendo infiltrado por un tumor. Conforme progresa la enfermedad, se observan con frecuencia destrucción (erosión) del revestimiento interno de la parte posterior de la boca o de la garganta, enrojecimiento (eritema) o inflamación de mucosas en la bucofaringe, induración en tejidos de la garganta normalmente blandos, úlceras bucofaríngeas que no cicatrizan (cronicidad), endurecimiento o agrandamiento de los ganglios linfáticos (linfadenopatía) o parches de color blanco en la mucosa bucofaríngea (leucoplasia). Las masas erosionadas pueden aparecer ulceradas, con bordes irregulares o elevados. El individuo tal vez tenga ganglios linfáticos agrandados, no hipersensibles, en el cuello.

En el cáncer de lengua quizá sea evidente una lesión (úlcera) de color grisáceo en la parte baja de un surco (fisura) o en la superficie de la parte bucal de la lengua. Las áreas en placas (lesiones) que pueden ser de color blanco (leucoplásicas) o rosado a rojo (eritroplaquia) pueden relacionarse o no con la úlcera. En etapas más avanzadas de la evolución de la enfermedad, Es posible que la úlcera tenga consistencia dura, con bordes evertidos. El piso de la úlcera puede ser granular y estar endurecido (indurado), y sangrar con facilidad. A menudo hay otras áreas de muerte de tejido (necrosis) en la lengua. La infiltración (metástasis) del cáncer hacia el sistema linfático es frecuente en etapas más avanzadas, y muchos individuos tendrán ganglios linfáticos agrandados que son detectables mediante el tacto (palpables).

Pruebas
se pueden raspar células individuales de la lesión y observar al microscopio para determinar si son cancerosas (citología exfoliativa). Si la citología exfoliativa indica que las células son cancerosas, o si el aspecto de la lesión hace sospechar cáncer, puede tomarse un pequeño fragmento de tejido de la lesión (biopsia incisional) y examinarlo al microscopio para determinar si hay enfermedad maligna. Es posible obtener biopsia de ganglios linfáticos si aún no está claro si la lesión bucofaríngea primaria es cancerosa. En este caso, el ganglio linfático completo se puede extirpar (biopsia escisional) y analizar. De manera alternativa, una biopsia por aspiración con aguja fina es una técnica exacta para identificar lesiones bucofaríngeas que se han diseminado hacia los ganglios linfáticos. Después de que un tumor bucofaríngeo se identifica como cáncer, la tomografía computarizada o la resonancia magnética puede determinar la extensión del crecimiento tumoral.
La clasificación por etapas guía el tratamiento de los cánceres de la cavidad bucal y bucofaríngeo. Las formas primarias de tratamiento útiles en el manejo del cáncer bucofaríngeo son intervención quirúrgica, o radioterapia, o ambas. El tratamiento depende de la etapa y del sitio de la enfermedad maligna. En general, la intervención quirúrgica es el mejor tratamiento para tumores no sensibles a radiación, tumores recurrentes en la bucofaringe previamente radiados, y en situaciones en las cuales los efectos secundarios de la radioterapia son más graves que los defectos producidos por la intervención quirúrgica.
El tratamiento quirúrgico suele comprender extirpación (escisión o resección local) del tumor junto con los ganglios linfáticos relacionados (linfectomía) que pueden contener cáncer. La intervención quirúrgica debe incluir extirpación de al menos 1 cm de tejido sano alrededor de la lesión a fin de asegurar extirpación completa. Si el tumor se ha diseminado hacia otras áreas de la boca o la quijada, estas áreas también se deben extirpar. Esta intervención quirúrgica a menudo se lleva acabo junto con extirpación de parte del cuello y la garganta (disección radical del cuello). El tratamiento quirúrgico puede tener la desventaja de sacrificar la función de las cuerdas vocales si se extirpa la laringe. Si el cáncer se ha diseminado hacia otras áreas de la boca, tal vez se extirpen estructuras importantes desde los puntos de vista estético y funcional, como un labio o ambos labios, el maxilar inferior (la mandíbula) y en algunos pacientes especiales, el ojo. Si este es el caso, a menudo se usan partes de cuerpo artificiales (prótesis) para reconstruir la cara y la boca durante la intervención quirúrgica.
A menudo se usa radioterapia sola para el tratamiento de tumores bucofaríngeos pequeños y superficiales que no han producido abundante muerte de tejido. La radiación es preferible en muchos pacientes cuando la extirpación quirúrgica del cáncer dará por resultado morbilidad grave. Con todo, la radioterapia en el área de la boca también puede ser debilitante porque puede suscitar decremento de la función salival y del sentido del gusto, lo que hace difícil que el individuo mantenga el peso y el estado general.
Puede usarse tratamiento combinado con radioterapia e intervención quirúrgica si la lesión cancerosa ha emitido metástasis, es grande, o profundamente invasora, o si hay afección de hueso. El tratamiento combinado suele ser ventajoso si el tumor ha entrado a los ganglios linfáticos, porque puede tratarse un mayor número de estructuras linfáticas cancerosas.
La quimioterapia en sí no se ha usado con buenos resultados para tratar cáncer de la lengua. De cualquier modo, se ha usado en combinación con intervención quirúrgica o radioterapia. Puede usarse para disminuir el volumen del cáncer antes de intervención quirúrgica o de radioterapia (quimioterapia neocoadyuvante), o como un tratamiento para moderar la intensidad de la enfermedad (tratamiento paliativo).
Durante todo el tratamiento por lo general se necesita un sistema de apoyo que consta de una trabajadora social clínica y un consejero respecto a rehabilitación vocacional, hasta que la recuperación es completa.
El resultado predicho de los cánceres de la cavidad bucal y bucofaríngeo varía dependiendo de la etapa de la lesión y el tamaño de la misma, y de la suficiencia del tratamiento inicial. La detección temprana y el tratamiento expedito son muy importantes para mejorar las probabilidades de supervivencia. La salud general del individuo, las habilidades de afrontamiento, y el consumo de tabaco y alcohol, son factores secundarios importantes. La recurrencia del cáncer bucofaríngeo es frecuente. En individuos con cáncer bucofaríngeo recién diagnosticado, hay incidencia de alrededor de 15% de metástasis del cáncer hacia otras áreas de la boca o la lengua ("Detailed Guide").
En general, la supervivencia general para individuos con cáncer bucofaríngeo es breve, y menos de la mitad sobrevive a la enfermedad. La supervivencia general a un año es de 85%; al combinar todas las etapas del cáncer, la supervivencia a 5 años es de 59%, y a 10 años, de 44% ("Detailed Guide"). Con todo, la supervivencia a 5 años es de alrededor de 80% si el tumor canceroso se detecta antes de que haya metástasis hacia ganglios linfáticos ("Detailed Guide").
El resultado predicho del cáncer de lengua varía, dependiendo de la etapa de la lesión y de la suficiencia del tratamiento inicial. La detección temprana y el tratamiento expedito con radioterapia produce una supervivencia a 5 años de 80 a 90%; la supervivencia a 5 años para cáncer de lengua más avanzado (etapas III y IV) varían de 30 a 50% en ausencia de afección de ganglios linfáticos, y de 15 a 30% si la hay (Gosselin). La posibilidad de recurrencia de la enfermedad aumenta considerablemente en sujetos que fuman o que mascan tabaco. En tumores más avanzados, puede ocurrir recurrencia en 39% de los casos. El resultado de tumores avanzados es malo si el cáncer afecta grandes áreas de la lengua, o si ha habido metástasis hacia el sistema linfático u otros tejidos.
Las complicaciones de los cánceres de la cavidad bucal y bucofaríngeo pueden incluir infecciones locales (sepsis) y sangrado, infecciones generales (septicemia o neumonía), pérdida del apetito (anorexia), pérdida de peso (caquexia), contenido bajo de hemoglobina en la sangre (anemia), y agrandamiento anormal de los rasgos del cuello, la quijada y la cara debido a crecimiento del tumor. También puede ocurrir sangrado (hemorragia) grave como resultado de destrucción por el tumor de vasos sanguíneos que yacen en estrecha proximidad. El tumor puede emitir metástasis hacia el sistema linfático, lo que causa aparición de enfermedad de Hodgkin, linfoma no Hodgkin, linfoma de Burkitt o mieloma múltiple.
El cáncer de la lengua puede complicarse si se disemina hacia otras áreas de la boca y la garganta, porque los tumores grandes pueden alterar la función de la lengua al crear rigidez en los músculos de la misma. Después de extirpación de una lesión cancerosa de la lengua, han ocurrido lesiones secundarias en mayor grado en individuos infectados por virus del papiloma humano (HPV) y mujeres que padecen cáncer cervicouterino.
La mayoría de los individuos requiere trabajo más sedentario durante un periodo debido a debilidad y fatiga luego de la intervención quirúrgica, radioterapia, o quimioterapia. Tal vez se necesitan recesos frecuentes, y quizá sea necesario evitar el esfuerzo físico pesado o prolongado hasta que la recuperación sea completa. Tal vez tengan que hacerse adaptaciones para individuos que tienen capacidades vocales restringidas después de tratamiento, y que deben usar su voz en el lugar de trabajo. También es posible que se necesiten adaptaciones para individuos con dificultad para deglutir después de tratamiento quirúrgico. En ausencia de otras complicaciones médicas y con estas adaptaciones en vigor, los individuos tratados por cáncer bucofaríngeo deben ser capaces de regresar a sus tareas previas luego de un periodo de recuperación.
Si un individuo no se recupera en el transcurso del periodo de expectativa de duración máxima de la incapacidad, el lector quizá desee recurrir a las preguntas que siguen, que pueden ayudarlo a entender mejor los aspectos específicos del caso médico de un individuo.
Respecto al diagnóstico
  • ¿El diagnóstico de cáncer de la cavidad bucal o bucofaríngeo se confirmó por medio de citología exfoliativa, biopsia incisional, o biopsia de ganglio linfático, o todas o una combinación de las anteriores?
  • Después de que un tumor bucofaríngeo se identificó como cáncer, ¿se efectuó tomografía computarizada o resonancia magnética para determinar la extensión del crecimiento del tumor?
  • ¿El tumor ha dado metástasis hacia el sistema linfático?
  • ¿Hay cáncer cervicouterino o infección por virus del papiloma humano (HPV)?
  • ¿La higiene bucal es inadecuada?
  • ¿Ha habido traumatismo físico persistente de la lengua?
  • ¿El individuo consume tabaco en cualquier forma? ¿Consume alcohol o comida condimentada?
  • ¿Hay sífilis? ¿Cirrosis del hígado? ¿SIDA?
  • ¿Hay una lesión ulcerada en la lengua?
  • ¿Hay dolor o sensación de plenitud?
  • ¿Hubo un cambio de voz? ¿Hay dificultad para hablar?
  • ¿Ha habido problemas para deglutir?
  • ¿Hay dolor intenso y constante? ¿Se irradia?
  • ¿Hay un antecedente de cáncer en cualquier lugar cerca de la lengua?
  • ¿Hay diabetes o hipertensión también relacionada con liquen plano oral erosivo que puede ser de naturaleza precancerosa?
  • ¿Se excluyeron otras enfermedades, como fibroma, lipoma, neurofibroma, hemangioma, y diversos virus del herpes que producen herpes bucal?
Respecto al tratamiento
  • ¿La intervención quirúrgica fue el mejor tratamiento? De ser así, ¿se usaron prótesis para reconstruir la cara y la boca durante la operación? ¿Se anticipa más reconstrucción?
  • ¿El individuo se beneficiaría a partir de la adición de radioterapia al plan de tratamiento actual?
  • Si el tratamiento fue radioterapia, ¿qué se está haciendo para contrarrestar los efectos secundarios de decremento de la función salival y del sentido del gusto, lo que hace difícil que el individuo mantenga el peso y el estado general?
  • ¿Hay un sistema de apoyo que consta de una trabajadora clínica y un consejero respecto a rehabilitación vocacional? ¿El individuo ha aprovechado estos servicios?
  • ¿La quimioterapia se usó con intervención quirúrgica y radioterapia? ¿Como tratamiento paliativo?
Respecto al pronóstico
  • ¿En qué etapa se detectó el cáncer?
  • ¿Se empezó tratamiento con prontitud?
  • ¿El cáncer ha recurrido?
  • ¿Cómo están la salud general, las habilidades de afrontamiento, y el consumo de tabaco y alcohol?
  • ¿Qué ha hecho el individuo para modificar factores de riesgo?
  • ¿Hay otra enfermedad subyacente, como diabetes o hipertensión, que pueda tener repercusiones sobre la recuperación?
  • ¿Han aparecido complicaciones, como infecciones y sangrado locales, infecciones generales (septicemia o neumonía), anorexia, pérdida de peso, anemia, y agrandamiento anormal de los rasgos del cuello, la mandíbula y la cara debido al crecimiento del tumor?
  • ¿Ha habido alguna otra complicación como resultado del cáncer bucofaríngeo?
  • ¿El individuo se beneficiaría a partir de orientación psicológica o vocacional adicional?
  • ¿El individuo participa activamente en un programa de rehabilitación?
  • ¿La empresa donde labora el sujeto puede adaptarse a cualquier restricción necesaria?
  • ¿En qué etapa se diagnosticó el tumor y se trató?
  • ¿Han aparecido complicaciones, como infecciones o sangrado bucales, infecciones generales (septicemia o neumonía), enfermedad dental, pérdida del apetito, pérdida de peso, parálisis facial, pérdida de la capacidad para masticar, anemia o agrandamiento anormal de los rasgos de la quijada y el resto de la cara debido a crecimiento del tumor?
Factores que influyen sobre la duración de la incapacidad
Los factores que pueden influir sobre la duración de la incapacidad comprenden la localización del cáncer en la boca o sobre la misma, el grado de metástasis hacia otras áreas, la edad del individuo, el consumo de tabaco o alcohol, el nivel socioeconómico, la etapa de la enfermedad en el momento de la detección, el acceso a cuidado adecuado de la salud, el tipo y la magnitud del tratamiento para la enfermedad, y la salud mental del individuo durante el tratamiento y la recuperación. La disposición del individuo para adaptarse a un estilo de vida diferente a la abstenerse del consumo de tabaco y alcohol, y la capacidad para reintegrarse a la sociedad y el lugar de trabajo después del tratamiento, tendrán grandes repercusiones sobre la duración de la incapacidad.
Términos relacionados
  • Cáncer bucal
  • Cáncer bucofaríngeo
  • Cáncer de garganta
  • Cáncer de la boca
  • Cáncer de la bucofaringe
  • Cáncer de la lengua
  • Cáncer de lengua
  • Cáncer lingual
  • Mouth Cancer
Diagnóstico diferencial
  • Crecimiento de tejido conectivo inofensivo (fibroma), células adiposas (lipoma), o células nerviosas (neurofibroma)
  • Lesiones de herpes simple en boca y garganta
  • Leucoplasia
  • Tumefacción de vaso sanguíneo (hemangioma)
Especialistas
  • Cirujano general
  • Cirujano plástico
  • Oncólogo
  • Oncólogo especialista en radiología
  • Otolaringólogo
Padecimientos comórbidos
  • Cáncer cervicouterino
  • Diabetes
  • Presión arterial alta (hipertensión)
  • VIH/SIDA