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Quemadura de muñeca y mano
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Una quemadura es una lesión de los tejidos corporales por exposición a calor (llamas, líquidos calientes, vapor) electricidad), sustancias químicas y radiación. Las quemaduras alteran la capacidad de la piel para evitar pérdida de calor y agua, y para proteger contra infección.
Una quemadura de la mano afecta un pequeño porcentaje del área de superficie corporal total (alrededor de 0.5% para el área de la palma sin los dedos); sin embargo, cualquier quemadura de tercer grado de la mano se considera grave. Cuando hay quemaduras de la muñeca, hay potencial de alteraciones de la circulación. El riesgo de incapacidad se debe a decremento de la función de la mano por contracturas.
Las quemaduras se describen como de primer, segundo, tercer o cuarto grado. Una quemadura de primer grado sólo afecta la capa externa de la piel (epidermis) y causa enrojecimiento sin formación de ampollas; un ejemplo frecuente es la quemadura por exposición a luz solar.
Una quemadura de segundo grado afecta capas más profundas de la piel y origina ampollas dolorosas. Las quemaduras superficiales de segundo grado a menudo sobrevienen por escaldaduras o fogonazos breves. Estas quemaduras pueden ser muy dolorosas, pero por lo general curan en alrededor de tres semanas sin formación de tejido cicatrizal. Las quemaduras de segundo grado más profundas a menudo dependen de llamas, aceite o grasa.
Las quemaduras de tercer grado afectan toda la capa de piel, y la capa de tejido por debajo de esta última (tejido subcutáneo). Las quemaduras de tercer grado a menudo están muy pálidas y al principio causan poco dolor, porque todas las terminaciones nerviosas han quedado destruidas. Estas quemaduras pueden ser el resultado de lesiones por llamas, escaldaduras, sustancias químicas y corriente eléctrica. Habrá cicatrices importantes, y flexión y rigidez anormales (contracturas) de las articulaciones afectadas.
Las quemaduras de cuarto grado son en extremo graves, y se extienden hasta planos profundos, hasta el músculo y el hueso, y a veces causan pérdida de la mano o de dedos.
Las lesiones por quemadura a menudo tienen una combinación de profundidades. La gravedad de la lesión por quemadura está determinada por la cantidad de superficie cutánea lesionada, la profundidad de la lesión por quemadura, y la localización de esta última.
Las quemaduras de la muñeca y la mano pueden sobrevenir por una amplia variedad de exposiciones. La lesión por quemadura que se informa con mayor frecuencia ocurre en el hogar en tanto se trabaja en la cocina. Las quemaduras de tipo térmico son las más frecuentes, y se deben a exposición a materiales calientes, como líquidos (escaldaduras), llamas (incendios de casas), o vapor (radiadores de automóviles). Las quemaduras por sustancias químicas explican aproximadamente 10% de las lesiones por quemadura, y ocurren como resultado de exposición a sustancias químicas ácidas o alcalinas, o a bolsas de aire de automóviles rotas.
Las quemaduras por corriente eléctrica son menos frecuentes y aparecen cuando el cuerpo queda expuesto a una corriente eléctrica. Las lesiones ocurren en sitios donde la corriente entra al cuerpo, así como en los sitios por donde pasa, y por donde sale. Los sitios más frecuentes de una herida de entrada de corriente eléctrica son las manos y la cabeza. Los dedos, y las manos, pueden quedar destruidos por lesión de origen eléctrico. Las corrientes eléctricas pueden hacer un arco desde un objeto hacia otro, como desde un alambre hacia una herramienta manual, sin entrar al cuerpo. Esos arcos producen quemaduras por fogonazo, o quemaduras térmicas por calor de alta intensidad breve.
Incidencia y prevalencia
cerca de un millón de estadounidenses se trata en salas de urgencias por quemaduras cada año (Alson).
Interrogatorio
salvo el una quemadura de tercer grado que destruye terminaciones nerviosas, por lo general hay dolor intenso. Es posible que se formen ampollas grandes en el área de la quemadura. El individuo puede informar otras lesiones.
Examen físico
en una quemadura de primer grado, ocurre enrojecimiento sin formación de ampollas, como en las quemaduras por exposición a luz solar. En una quemadura de segundo grado, puede haber vesículas grandes en las manos, las muñecas o los dedos. En una quemadura de tercer grado la piel puede tener aspecto muy pálido. En una quemadura de cuarto grado, es posible que la lesión se extienda hasta hueso o músculo, y que haya pérdida de dedos o de la mano. Tal vez se note una combinación de profundidades de quemaduras. En una lesión por corriente eléctrica, pueden observarse signos de lesión entre las heridas de entrada y de salida.
Pruebas
por lo general no se requieren para quemaduras de la mano o la muñeca.
El tratamiento urgente para quemaduras de primer y segundo grado comprende sumergir el área afectada en agua corriente fría durante 10 minutos o más hasta que disminuya la sensación de ardor. Si la víctima se quemó a través de ropas, la región se debe sumergir en agua sin quitar la ropa. Las quemaduras por sustancias químicas exigen lavado inmediato y a fondo para eliminar cualquier sustancia química restante. Si después de una quemadura por corriente eléctrica la víctima todavía está conectada al contacto eléctrico, no se debe tirar de la víctima. Si es posible, debe cortarse la corriente, o alejarla de la víctima con un palo u otro artículo que no conduzca la electricidad. Si la víctima ha dejado de respirar se requieren reanimación cardiopulmonar y tratamiento urgentes.
Los individuos con lesiones más que menores de la muñeca y la mano ingresan a centros de atención a quemados. El tratamiento de quemaduras de segundo grado puede incluir limpieza, eliminación de ampollas grandes (desbridamiento), y aplicación de un ungüento antibacteriano para quemaduras. Si se espera que la quemadura tarde más de tres semanas en curar, puede extirparse quirúrgicamente. A continuación se coloca (injerta) sobre la quemadura piel tomada desde otra área del cuerpo, a fin de acelerar la curación y minimizar la infección. Las quemaduras de tercer grado requieren tratamiento extenso. Se limpia el área quemada y se efectúa desbridamiento de la misma. Puede necesitarse desbridamiento repetido para determinar por completo la profundidad de la lesión por quemadura. Regularmente se efectúan extirpación y colocación de injerto a fin de minimizar la frecuencia de desbridamiento y evitar infección. Las quemaduras de las manos también se tratan con colocación de férulas para prevenir flexión anormal de las articulaciones (contracturas).
El tratamiento urgente para quemaduras por sustancias químicas comprende la eliminación expedita de estas últimas de la piel a fin de limitar la lesión. Es necesario quitar todas las alhajas de los dedos y las muñecas para prevenir constricción que puede ocurrir a medida que aumenta la inflamación luego de una quemadura. Si el tejido quemado (escara) altera la circulación hacia la mano o los dedos, se hace una incisión a través de la quemadura para aliviar la tensión (escarotomía), y permitir que haya circulación adecuada. Puede requerirse amputación de los dedos o de la mano para lesiones por quemadura graves en sitios donde la circulación queda destruida o cuando se destruyen huesos y tejido.
El tratamiento a largo plazo comprende prevención de infección, extirpación y colocación de injerto, apoyo nutricional, cuidado de traumatismo relacionado, tratamiento de otros padecimientos médicos, y cirugía plástica o reparación ortopédica para mejorar el funcionamiento de los dedos y de las manos. Es posible que se requiera rehabilitación a largo plazo.
El resultado varía dependiendo de la gravedad de la quemadura. La pérdida de dedos, o de la mano, es una posibilidad. Tal vez haya pérdida permanente de la función completa de las manos y los dedos.
Las quemaduras de primer grado empiezan a curar en algunos días, sin formación de tejido cicatrizal. Las quemaduras superficiales de segundo grado sin infección curan de manera espontánea en alrededor de tres semanas, sin formación de tejido cicatrizal ni deterioro de la función. Cuando hay quemaduras más profundas, la curación puede requerir tres a nueve semanas en ausencia de datos de infección; sin embargo, la formación de tejido cicatrizal es importante en quemaduras profundas. Las quemaduras importantes de tercer o cuarto grado sólo cicatrizarán de manera apropiada con injertos cutáneos. Estos últimos mejoran el resultado al proporcionar un trasplante de piel permanente desde otras partes del cuerpo para reemplazar la piel que se perdió a permanencia en la lesión por quemadura. El aspecto de la piel injertada puede variar. A veces se mezcla muy bien con la piel saludable cercana, o puede haber una marca clara entre la piel normal y la injertada.
En el transcurso de las primeras 72 horas después de la quemadura, se acumula líquido en los compartimientos de la mano, lo que disminuye el flujo sanguíneo y aumenta la presión. La tumefacción (edema) no controlada es un estado peligroso que puede exigir fasciotomía urgente, en la cual se hacen incisiones en las aponeurosis de la mano para aliviar la presión. Otras complicaciones son alteraciones de la circulación de la sangre, decremento del movimiento, infección, y pérdida de dedos debido a constricción por escara.
Las restricciones y adaptaciones laborales varían dependiendo de la gravedad de la quemadura. Por lo general no se necesitan restricciones para quemaduras menores de las manos y las muñecas. En presencia de quemaduras graves, tal vez se requieran varios meses de incapacidad para recuperación y para procedimientos quirúrgicos. Quizá sea necesario el uso de apósitos compresivos durante varios meses a fin de minimizar la formación de tejido cicatrizal. Los dedos y las manos pueden estar débiles o rígidos, y es posible que haya pérdida permanente de la función completa de las manos, y de los dedos. Si estos últimos o las manos se amputaron, o si ocurrieron quemaduras en otras partes del cuerpo, quizá se requieran restricciones y adaptaciones laborales. El individuo puede necesitar citas de vigilancia frecuentes.
Antes de que el sujeto regrese al trabajo, deben identificarse problemas de irritación de la piel, como fricción con prendas durante movimientos repetidos de las manos. Tal vez sea necesario el uso de equipo de adaptación, como pasamanos, o brazos de sillas, más gruesos e integrados, para ayudar al asimiento.
Si un individuo no se recupera en el transcurso del periodo de expectativa de duración máxima de la incapacidad, el lector quizá desee recurrir a las preguntas que siguen, que pueden ayudarlo a entender mejor los aspectos específicos del caso médico de un individuo.
Respecto al diagnóstico
  • ¿La quemadura comprendió lesión de origen térmico, químico, eléctrico o por radiación ultravioleta?
  • ¿La quemadura fue de primer, segundo, tercer o cuarto grado?
  • ¿Qué porcentaje del área de superficie corporal se quemó?
  • ¿El individuo se quejó de dolor, enrojecimiento o formación de ampollas?
  • ¿Qué otras quemaduras o lesiones relacionadas ocurrieron?
  • ¿Hubo pulsos en los dedos de la mano y la muñeca?
Respecto al tratamiento
  • Para quemaduras menores, ¿la piel se expuso a agua corriente fría durante 10 minutos?
  • Para quemaduras más graves, ¿se efectuaron extirpación y colocación de injertos?
  • ¿Se requirió desbridamiento repetido del área quemada?
  • ¿Se prescribió un programa de colocación de férulas y ejercicio para evitar flexión anormal de articulaciones (contracturas)?
  • ¿El individuo se apega a la rehabilitación?
Respecto al pronóstico
  • ¿Qué tan grave fue la quemadura?
  • ¿Apareció infección? De ser así, ¿el individuo se apegó al tratamiento con antibióticos?
  • ¿Hay padecimientos subyacentes que podrían evitar la curación y prolongar la recuperación?
  • ¿Qué tan grave es la formación de tejido cicatrizal, o de contracturas?
  • ¿Hubo pérdida de dedos, o de la mano? De ser así, ¿de qué modo afectará esto las actividades cotidianas del individuo?
  • ¿Resultaría beneficiosa la terapia psicológica y ocupacional?
Factores que influyen sobre la duración de la incapacidad
La gravedad, la extensión, el tipo y el sitio de la quemadura; la respuesta al tratamiento; las lesiones relacionadas; la edad del individuo, y las tareas laborales específicas, pueden afectar la duración de la incapacidad. La pérdida de dedos o de la función también afecta la duración de la incapacidad.
Términos relacionados
  • Quemadura de mano
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