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Brucelosis
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La brucelosis es una infección sistémica, que produce fiebre, causada por cualquiera de cuatro especies de bacterias del género: B. suís, de cerdos; B. melitensis, de ovejas; B. abortus, de ganado vacuno, y B. canis, de perros. Brucella melitensis, la especie que infecta a las ovejas, tiene la patogenicidad más alta de los cuatro tipos que pueden transmitirse hacia seres humanos.
Las bacterias pueden transferirse cuando productos de origen animal contaminados (esto es, tejido, sangre u orina) entran en contacto directo con una solución de continuidad en la piel o al consumir leche cruda, no pasteurizada, o productos lácteos o cárneos contaminados. Las rutas más frecuentes son exposición conjuntival por salpicadura de los ojos, e inhalación por individuos que trabajan en corrales o establos, o en laboratorios donde se cultivan las bacterias.
La brucelosis puede hacerse crónica y persistir durante años.
Riesgo
la brucelosis por lo general se considera una enfermedad ocupacional entre trabajadores que tienen contacto con animales, como vaqueros, veterinarios y trabajadores de mataderos. En Estados Unidos la mayor parte de los casos se localiza en Texas, California, Virginia y Florida (Maloney).
Incidencia y prevalencia
la frecuencia en Estados Unidos se relaciona con el número de animales infectados. Hay un estimado de 200 casos por año, o 0.04 por 100 000 habitantes (Maloney). La enfermedad se encuentra en culturas más agrarias y en lugares con controles menos estrictos para la manipulación de animales. Existe en todo el mundo, particularmente en el Mediterráneo, norte y este de África, Oriente Medio, India, Asia central, México y Centroamérica y Sudamérica (Maloney).
Interrogatorio
los síntomas de brucelosis son inespecíficos. Alrededor de la mitad de las personas infectadas presenta síntomas dos a ocho semanas después de la infección. La enfermedad puede aparecer con lentitud (de manera insidiosa), y trae consigo debilidad, fatiga, depresión, cefalalgia, o anorexia. La brucelosis más grave puede empezar con síntomas parecidos a los de una gripe leve, con o sin fiebre, escalofríos, sudación, dolores musculares, dolores de articulaciones, y malestar general. Es posible que haya picos de fiebre cada tarde que alcanzan cifras de hasta 40°C (104°F) y después disminuyen.

Otros síntomas pueden ser insomnio, dolorimientos de músculos, hinchazón de ganglios linfáticos, irritabilidad, depresión, inestabilidad emocional y agotamiento después de actividad mínima. Aunque la brucelosis puede adoptar una forma crónica, con periodos de enfermedad alternados con periodos sin síntomas, la enfermedad persistente que dura más de dos meses puede deberse a una enfermedad subyacente no sospechada con anterioridad, o a una complicación de la brucelosis.

Examen físico
puede revelar ganglios linfáticos y bazo agrandados. Con menor frecuencia, el hígado puede estar agrandado. Es posible que aparezca un exantema en el tronco y las piernas, no así en la cara. Las articulaciones pueden estar hinchadas e hipersensibles. Tal vez se note hipersensibilidad en la columna vertebral. Rara vez, las infecciones pueden afectar los pulmones, el corazón, el cerebro o el hígado.
Pruebas
los estudios de laboratorio pueden incluir una biometría hemática completa y cultivos de sangre, orina, líquido cefalorraquídeo o tejido como el que se encuentra en los ganglios linfáticos. Como los resultados de estos cultivos pueden requerir hasta cuatro semanas, el diagnóstico a menudo se efectúa con base en concentraciones cada vez más altas de anticuerpos específicos para Brucella en la sangre.

Otras pruebas pueden incluir una radiografía de tórax, si hay síntomas respiratorios o cuando no queda de manifiesto una fuente de infección; tomografía computarizada para estados mentales alterados, y una ecocardiografía para evaluar la posibilidad de endocarditis.

En lugar de utilizar un solo fármaco, la brucelosis se trata por medio de una combinación de medicamentos antibacterianos (antibióticos) tomados durante seis semanas. Los individuos muy graves pueden necesitar corticosteroides para suprimir el sistema inmunitario. El dolor muscular intenso puede exigir la prescripción de un medicamento para alivio del dolor. La infección localizada en forma de lesiones puede ser un reservorio de bacterias que no quedan afectadas por la farmacoterapia. Estas lesiones pueden causar infección recurrente y es necesario drenarlas para eliminar las bacterias que albergan.
Con farmacoterapia combinada, la mayoría de los individuos se recupera en dos a tres semanas. Incluso las infecciones diseminadas pueden curarse. Sin embargo, sin tratamiento, la infección puede progresar y aumentar de gravedad, y afectar también nuevos tejidos. Aunque la brucelosis puede adoptar una forma crónica, con periodos de enfermedad que alternan con periodos sin síntomas, la enfermedad persistente que dura más de dos meses puede deberse a una enfermedad subyacente no sospechada con anterioridad, o a una complicación de la brucelosis.
Alrededor de 10% de los individuos puede tener una recaída, incluso después de que se completa la terapéutica. En estos casos, el tratamiento debe repetirse (Maloney).
Esta enfermedad genera mortalidad baja; la causa más probable de muerte es la endocarditis causada por Brucella melitensis.
Las complicaciones más frecuentes comprenden lesiones óseas y articulares, endocarditis infecciosa, encefalitis y meningitis. Las complicaciones menos frecuentes incluyen inflamación de los pulmones (neumonitis), el hígado (hepatitis), la vesícula biliar (colecistitis), testículos (orquitis), o epidídimo (epididimitis). El síndrome de fatiga crónica también puede ser una complicación.
Incluso con tratamiento, quizá se requieran adaptaciones para incapacidad periódica durante recaídas. La brucelosis no se disemina entre individuos, de modo que no se requieren medidas interpersonales de control de la infección.
Si un individuo no se recupera en el transcurso del periodo de expectativa de duración máxima de la incapacidad, el lector quizá desee recurrir a las preguntas que siguen, que pueden ayudarlo a entender mejor los aspectos específicos del caso médico de un individuo.
Respecto al diagnóstico
  • ¿El individuo estuvo en contacto con un animal infectado?
  • ¿El individuo recibió una salpicadura en los ojos, o inhaló aerosoles provenientes de un animal infectado?
  • ¿El individuo ingirió productos cárneos o lácteos contaminados?
  • ¿Se confirmó el diagnóstico de brucelosis? ¿El diagnóstico se efectuó con base en concentraciones cada vez más altas de anticuerpos específicos para Brucella en la sangre, o por medio de cultivos microbiológicos de sangre, orina, líquido cefalorraquídeo o tejido?
  • ¿Se excluyeron padecimientos que generan síntomas similares?
  • ¿Ha ocurrido cualquier complicación relacionada con la brucelosis?
  • ¿Hay un padecimiento coexistente, como insuficiencia renal, que puede limitar los fármacos o la dosificación, complicar el tratamiento o influir sobre la recuperación?
Respecto al tratamiento
  • ¿El individuo está tomando todos los medicamentos según se prescribió?
  • Si el sujeto es incapaz de cumplir con el régimen de tratamiento, ¿quién más está disponible para administrar medicamentos?
  • Dado que pueden albergar bacterias que causan recurrencia de la infección, ¿se han drenado infecciones localizadas?
  • Si hubo una recaída de síntomas, ¿se repitió el tratamiento? ¿Con qué resultados? ¿La infección inicial alguna vez se resolvió por completo?
Respecto al pronóstico
  • Dado que la farmacoterapia puede requerir hasta seis semanas, ¿el individuo se cansó del régimen de tratamiento prolongado y lo suspendió? ¿Qué puede hacerse para mejorar el apego a la prescripción?
  • ¿Los síntomas han persistido a pesar de tratamiento?
  • Dado que la enfermedad que dura más de dos meses puede deberse a una enfermedad subyacente no sospechada con anterioridad o a una complicación de la brucelosis, ¿se han excluido padecimientos subyacentes? ¿Están justificadas más pruebas diagnósticas?
  • ¿Es necesario revisar el diagnóstico?
  • ¿Resultaría beneficiosa la valoración por parte de un infectólogo?
  • ¿El individuo está consciente de la importancia de buscar tratamiento temprano en caso de una recaída?
  • ¿De qué modo está afrontando el sujeto el estrés psicológico y emocional generado por la enfermedad? ¿La persona es realista en cuanto a la enfermedad?
  • ¿Resultaría beneficioso la orientación psicológica?
Factores que influyen sobre la duración de la incapacidad
Comprenden la intensidad de los síntomas, la aparición de complicaciones, la eficacia de la farmacoterapia, y el apego del individuo al protocolo de tratamiento prolongado. La infección del corazón, los pulmones o el sistema nervioso central requerirá incapacidad más prolongada que durante la etapa más temprana de la enfermedad.
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