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Artropatía
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Artropatía significa enfermedad de articulación. La enfermedad puede estar localizada a una articulación, como con la artritis postraumática, o afectar múltiples articulaciones, como con la artritis reumatoide. También puede deberse a una enfermedad subyacente, como una infección bacteriana (artritis infecciosa). La artropatía suele relacionarse con traumatismo articular, deslizamiento (subluxación) e inestabilidad de articulación, o cambios degenerativos de la articulación. La forma más frecuente de artropatía es la osteoartritis, en la cual hay pérdida progresiva del cartílago articular con cambios reactivos en los márgenes de la articulación y el hueso subcondral, lo que causa destrucción de la articulación.
En la artropatía desarrollada por completo, la destrucción de la articulación se acompaña de agrandamiento de esta última causado por derrame articular de líquido sinovial, y crecimiento óseo excesivo en los márgenes de la articulación (formación de osteofito). Con el tiempo, la deformidad de la articulación aumenta conforme ocurren microfracturas, aflojamiento (laxitud) de ligamentos, y disminución del apoyo muscular. El aumento del juego de la articulación y las fracturas periarticulares también pueden dar por resultado pequeños fragmentos de hueso o cartílago (cuerpos sueltos) que se fragmentan dentro de la articulación. Esto puede dar por resultado un rechinido cuando se mueve la articulación (crepitación), aunque la crepitación también tiene otras causas.
La artropatía puede originarse por enfermedades articulares degenerativas, como artropatía de articulación vertebral u osteoartritis de la rodilla; hemorragia hacia una articulación (hemorragia intraarticular) por traumatismo o hemofilia; artropatía neuropática consecutiva a diabetes o enfermedad de Charcot-Marie-Tooth; trastornos articulares inflamatorios, como artritis reumatoide o espondilitis anquilosante; trastornos autoinmunitarios, como colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn; trastornos sépticos, como osteomielitis; trastornos por depósito de cristales, como en la gota o seudogota, y artritis infecciosa, como infecciones por bacterias u hongos.
La artropatía degenerativa puede ocurrir como resultado de un traumatismo único de la articulación, como una luxación aguda del hombro, o como consecuencia de una fractura consolidada que ocurrió dentro de la articulación o alrededor de la misma (fractura intraarticular, periarticular) en cuyo caso se llama artritis postraumática. También puede ocurrir como consecuencia de malunión de una fractura cercana que da por resultado biomecánica alterada de la articulación.
Artropatía neuropática es la destrucción rápida de articulaciones debido a alteraciones del sentido de la posición y de la percepción del dolor. Cuando el individuo es incapaz de sentir cuándo está ocurriendo traumatismo, múltiples episodios pequeños de traumatismo de la articulación pueden destruirla. Las enfermedades que suelen dar por resultado artropatía neuropática comprenden diabetes mellitus con neuropatía diabética, siringomielia, tumores de la médula espinal y de nervios periféricos, y enfermedad de Charcot-Marie-Tooth. Casi cualquier articulación puede quedar afectada por artropatía neuropática, dependiendo de la enfermedad subyacente, pero la articulación de la rodilla queda afectada con mayor frecuencia. Por lo general hay afección de una a tres articulaciones, normalmente en una distribución asimétrica.
El depósito de cristales de ácido úrico (gota) o de dihidrato de pirofosfato de calcio (seudogota) también puede conducir a artropatía degenerativa por ataques repetidos e intermitentes de artritis aguda. Esto suele ocurrir en articulaciones periféricas grandes, particularmente en el miembro inferior.
El daño de articulación que da por resultado artropatía puede ocurrir por la reacción inflamatoria propia de la artritis infecciosa. La articulación puede quedar infectada por intervención quirúrgica, inyección, picaduras de insecto o mordeduras de animal, traumatismo, absceso, osteomielitis, o sepsis.
Riesgo
los individuos de edad avanzada y aquellos con diabetes u otras enfermedades articulares degenerativas subyacentes tienen más riesgo de presentar artropatía. La osteoartritis es más prevaleciente después de los 40 años de edad, y es la causa principal de incapacidad en individuos de más de 65 años (Moses). Los varones y las mujeres tienen igual riesgo ("Osteoarthritis Symptoms").
Interrogatorio
el individuo puede informar traumatismo reciente o inicio agudo de dolor articular, aunque el dolor también puede ser de naturaleza más crónica. Los individuos quizá describan síntomas que ocurren en cualquier articulación del cuerpo; la intensidad del dolor varía desde sordo hasta agudo, desde dolorimiento hasta dolor punzante. La articulación puede estar rígida y dolorosa con el movimiento o con la carga de peso. El individuo quizá se sienta febril si hay artritis infecciosa. Para ayudar a identificar posibles causas subyacentes, es necesario averiguar si el inicio de los síntomas fue gradual o repentino, y si los síntomas son constantes o intermitentes.
Examen físico
la rigidez o el rango de movimiento disminuido de la articulación pueden ser evidentes en el modelo de postura o marcha. La articulación puede estar caliente al tacto (palpación) y sensible o enrojecida. Es posible que haya acumulación de líquido (derrame articular). Cuando se prueba el rango de movimiento de la articulación, quizá haya crepitación palpable, y por lo general hay al menos algo de reducción del movimiento de la articulación.
Pruebas
las pruebas sanguíneas permiten detectar inflamación y excluir enfermedades subyacentes. Las pruebas pueden comprender una biometría hemática completa, sedimentación eritrocítica, y proteína C-reactiva. Quizá se necesiten diversas pruebas para detectar la presencia de anticuerpos específicos en la sangre a fin de identificar enfermedades subyacentes. Tal vez se requiera aspiración de líquido sinovial de la articulación para hacer cultivo para enfermedad sistémica, y para hacer análisis clínicos para buscar cristales de ácido úrico o de dihidrato de pirofosfato de calcio.

El dato único presente en todas las artropatías es la pérdida de algo (o todo en casos graves) del cartílago articular, que se observa con facilidad en las radiografías. Las radiografías pueden mostrar una articulación hinchada y deformada que puede estar subluxada. Es posible que haya formación importante de hueso nuevo (osteofitos) en los márgenes de la articulación; en las articulaciones espinales, estos pueden tener forma de “pico de loro”. Es posible que se observe calcificación del cartílago articular. En la columna vertebral, quizá estén indicados bloqueos de nervios con fines diagnósticos para determinar la localización de la artropatía. La resonancia magnética y la tomografía computarizada pueden ayudar a diagnosticar dolor persistente no identificable. Una gammagrafía ósea puede ayudar a excluir fractura oculta, fractura por estrés, o neoplasia. En la gammagrafía ósea las articulaciones artríticas por lo general muestran al menos aumento leve de la captación de isótopo.

El tratamiento depende del diagnóstico específico y de la causa subyacente del dolor o la inflamación articular. Se usan analgésicos y antiinflamatorios por vía oral durante la artropatía en etapa temprana y tardía. En algunas enfermedades (p. ej., artritis reumatoide), las medicinas antiinflamatorias potentes pueden lentificar la progresión de la enfermedad. En otras enfermedades, como la osteoartritis, la medicina controla los síntomas pero no modifica la progresión de la enfermedad. La inmovilización a corto plazo al usar una férula de apoyo o una bota especial para inmovilización puede ayudar a disminuir la rapidez de la destrucción de una articulación periférica. La artropatía puede tratarse con terapia física u ocupacional para dar instrucción al individuo en ejercicios de estiramiento y fortalecimiento, así como en estrategias de protección de la articulación. Tal vez se requieran antibióticos para tratar artropatía consecutiva a artritis infecciosa subyacente.
En articulaciones espinales dolorosas se puede inyectar de manera selectiva un anestésico local con un esteroide antiinflamatorio para disminuir el dolor de espalda. De modo similar, en articulaciones en los miembros superior e inferior se puede inyectar corticosteroide antiinflamatorio con derivados del ácido hialurónico a fin de mejorar la lubricación de la articulación. El alivio del dolor con las inyecciones es temporal. Si son eficaces, las inyecciones deben repetirse.
En la artropatía grave, puede requerirse intervención quirúrgica. En la artropatía hipertrófica de articulación de la columna vertebral puede requerirse facetectomía parcial, laminectomía para descompresión, o fusión espinal si hay compresión de los nervios espinales (estenosis espinal) por formación de hueso nuevo (osteofito). También puede requerirse fusión espinal si hay inestabilidad de la columna vertebral. Si una articulación es inestable, quizá sea necesario practicar artrodesis con fijación interna o injerto de hueso (fusión) para estabilizar la articulación y reducir el dolor. Quizá se requiera reemplazo total de la articulación (reemplazo total de rodilla o cadera) si las superficies articulares han quedado destruidas.
Dado que la artropatía por lo general es un síntoma de una enfermedad subyacente, el resultado esperado depende del diagnóstico específico. El dolor por artropatía, que acompaña a infección diseminada (sistémica) por lo general se resuelve junto con la enfermedad subyacente. Sin embargo, si la causa subyacente es enfermedad activa (crónica), como artritis reumatoide o psoriásica, los síntomas pueden continuar por tiempo indefinido.
Si se requiere intervención quirúrgica, pueden ocurrir complicaciones, como infección de la herida o cicatrización inadecuada de la herida. Después de reemplazo total de articulación, la prótesis se puede aflojar o luxar.
Quizá se necesiten limitaciones sobre la actividad física debido a dolor y rigidez articulares, y a la capacidad del individuo para usar sus miembros superiores, cargar peso, o caminar, dependiendo de la o las articulaciones afectadas. La naturaleza de las limitaciones y su duración dependen del diagnóstico específico y de la intensidad de los síntomas. Las adaptaciones en el lugar de trabajo pueden incluir evitación de tareas que exigen fuerza física o que imponen estrés sobre ciertas articulaciones afectadas. Tal vez se requiera incapacidad para reposo y recuperación de enfermedades subyacentes, como una infección o enfermedad, o si se requiere intervención quirúrgica. Si la enfermedad subyacente que está causando los síntomas es activa (crónica), el individuo tal vez requiera asignación permanente a actividades menos demandantes desde el punto de vista físico.
Si un individuo no se recupera en el transcurso del periodo de expectativa de duración máxima de la incapacidad, el lector quizá desee recurrir a las preguntas que siguen, que pueden ayudarlo a entender mejor los aspectos específicos del caso médico de un individuo.
Respecto al diagnóstico
  • ¿Se conoce la enfermedad subyacente que está causando la artropatía?
  • ¿Ha habido traumatismo reciente?
  • ¿Hay alguna enfermedad bacteriana, micótica o parasitaria?
  • ¿El individuo está tomando cualquier medicamento con un efecto secundario de dolor articular?
  • ¿Hay trastornos articulares inflamatorios, enfermedades autoinmunitarias, o trastornos sépticos?
  • ¿Se han efectuado pruebas sanguíneas? ¿Radiografías? ¿Resonancia magnética o tomografía computarizada? ¿Gammagrafía ósea?
Respecto al tratamiento
  • ¿Se ha determinado la enfermedad subyacente?
  • ¿La enfermedad se está tratando?
  • ¿El individuo se apega a las recomendaciones para mejorar la postura?
  • ¿La terapia física u ocupacional resultaría beneficiosa?
  • ¿El individuo requiere una férula de apoyo? ¿Una bota para caminar? ¿Un dispositivo de ayuda, como un bastón o un andador?
Respecto al pronóstico
  • ¿La empresa donde trabaja el individuo puede adaptarse a cualquier restricción necesaria?
  • ¿Hay alguna enfermedad que podría afectar la capacidad para recuperarse?
  • ¿Hay cualquier complicación?
  • ¿Se requirió intervención quirúrgica? ¿Reemplazo de articulación? ¿Fusión?
Factores que influyen sobre la duración de la incapacidad
La duración de la incapacidad depende de la causa y del diagnóstico específico de la enfermedad que está causando síntomas. Dependiendo de las razones para la enfermedad, algunos individuos quizá sean incapaces de regresar al trabajo tan pronto como otros. La incapacidad depende del tipo de tareas comprendidas.
Términos relacionados
  • Artropatía neuropática
  • Enfermedad de articulación
  • Osteoartropatía
Diagnóstico diferencial
  • Artritis reumatoide
  • Cáncer óseo
  • Enfermedad de Lyme
  • Espondilitis anquilosante
  • Gripe
  • Necrosis avascular
  • Osteoartritis
  • Osteomielitis
  • Sepsis
  • Virus del Nilo oriental
Especialistas
  • Cirujano ortopédico
  • Fisiatra
  • Fisioterapeuta
  • Médico de medicina interna
  • Terapeuta ocupacional
Padecimientos comórbidos
  • Artritis infecciosa
  • Diabetes
  • Obesidad